Los comerciantes afectados por el socavón provocado por las obras de la línea L9 del metro en el barrio del Putxet han salido enfadados de la reunión mantenida este martes con técnicos de la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona. Los propietarios de los establecimientos, que describen el encuentro como "tenso", aseguran que continúan sin saber cómo deben reclamar los perjuicios económicos ni cuándo podrán recibir ayudas.
"¡Respuestas, ni una!", ha lamentado el gerente del restaurante Sant Gervasi, Miquel Santamarta. Los afectados esperaban obtener una hoja de ruta sobre los trámites necesarios para reclamar los daños causados por el cierre de los negocios, pero sostienen que las administraciones no les han concretado ningún procedimiento. "No saben nada, no tienen respuesta para nada, todo lo tienen que mirar", ha criticado Santamarta. Según el restaurador, los representantes de las administraciones les habían comunicado que dispondrían de una guía con los pasos que debían seguir, pero el documento todavía no estaba disponible al finalizar la reunión. "Una mentira más", ha reprochado.
La principal novedad anunciada durante el encuentro ha sido la activación de un servicio de apoyo y asesoramiento de Barcelona Activa. "Lo que nos han explicado hoy es que está Barcelona Activa para darnos apoyo y asesoramiento", ha explicado la propietaria de la clínica dental Barreras, Alba Barreras, que considera insuficiente la medida ante la situación económica de los establecimientos. Los comerciantes tampoco saben todavía a qué aseguradora deben dirigir las reclamaciones, a pesar de que la Generalitat les ha informado de que hay varias pólizas activadas.
Reclaman dinero para pagar nóminas e impuestos
Los responsables de los negocios piden que las administraciones adelanten el dinero necesario para asumir los gastos mientras se determinan las responsabilidades y se tramitan las posibles indemnizaciones. Alertan de que, a pesar de mantener los locales cerrados, deben seguir pagando nóminas, impuestos y otros costes habituales.
El administrador de la pizzería Verona, Domingo Fínez, ha reclamado en declaraciones a la ACN una respuesta inmediata para evitar que los pequeños establecimientos queden en una situación todavía más complicada. "¡Debería haber venido alguien con una bolsa y decir: 'Tanto dinero para cada uno'!", ha afirmado. Fínez también ha criticado que los plazos tributarios sigan avanzando a pesar de la imposibilidad de reanudar la actividad. "Es tan fácil como pararlos. Y no los paran", ha denunciado.
Alba Barreras ha recordado que se trata mayoritariamente de pequeños negocios, con una capacidad limitada para asumir durante mucho tiempo las pérdidas y los gastos derivados del cierre. Por este motivo, ha pedido celeridad a las administraciones.
Unos 300 vecinos afectados y 67 personas alojadas en hoteles
El Ayuntamiento de Barcelona calcula que el incidente ha afectado a unas 300 personas. En total, se han desalojado ocho fincas, con 93 viviendas y diez locales comerciales afectados, según los datos presentados por el teniente de alcaldía de Seguridad, Albert Batlle, y la teniente de alcaldía Maria Eugènia Gay.
El Centre d’Urgències i Emergències Socials de Barcelona ha atendido a 67 personas que han necesitado alojamiento y que continúan instaladas en hoteles del entorno. El gobierno municipal asegura que mantendrá la atención a los perjudicados hasta que puedan volver a los domicilios “con plena seguridad”.
El Govern no descarta indemnizaciones
La consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque, ha abierto la puerta a compensar a los vecinos y comerciantes afectados. Preguntada sobre posibles indemnizaciones, ha asegurado que el Govern hará “lo que sea necesario”. “Es evidente que los vecinos no tienen ninguna responsabilidad”, ha remarcado. Paneque ha afirmado que la Generalitat y el Ayuntamiento continuarán asumiendo el realojamiento y que más adelante se deberán determinar las responsabilidades y las compensaciones correspondientes por la pérdida de actividad económica o los gastos derivados del desalojo.
En cuanto al origen del socavón, la principal hipótesis es que una cavidad generada durante la perforación no recibiera una “inyección suficiente” de hormigón y acabara aflorando a la superficie. Paneque, sin embargo, ha pedido “prudencia” porque la investigación continúa abierta y todavía no hay una conclusión definitiva.