“Nos enorgullece que nuestra alcaldesa pueda servir pescado y nos avergüenza un académico que no respeta a las mujeres”. Con estas palabras el Gremio de Peixaters ha salido al paso de la polémica abierta por Félix de Azúa, miembro de la Real Academia de la Lengua Española, que el viernes consideró que la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, “tendría que estar sirviendo en un sitio de pescado, en vez de ocupar esta responsabilidad".

 

De hecho, la misma alcaldesa ha aprovechado esta mañana para pasearse por un mercado municipal en compañía del concejal Agustí Colom, haciéndose fotos con todas las pescaderas que ha encontrado y difundiéndolas acto seguido por las redes sociales.

 

Con ello queda en evidencia De Azúa, que después de asegurar que Colau “no tiene ni idea de cómo se lleva una ciudad, ni le importa” tuvo que oír la réplica de la líder de Ciutadans, Inés Arrimadas, jefa de la oposición en el Parlament de Catalunya, que mostró su “absoluto desacuerdo” con las palabras del académico, que en opinión de Arrimadas, "no se pueden tolerar".