Los trabajos de control arqueológico alrededor del Mercat de l’Abaceria, en el distrito de Gràcia de Barcelona, han permitido localizar el acceso a un refugio antiaéreo de la Guerra Civil, con un acceso en la calle Torrijos, que podría corresponder al número 230 de la red de defensa pasiva de Barcelona. Según ha informado el Ayuntamiento de Barcelona este jueves, el refugio muestra una estructura de tipo galería de la cual se ha conservado un tramo de unos 68 metros de longitud. La galería presenta una anchura de 1,10 metros y una altura de unos 2 metros y en el interior se han conservado diversos elementos que aportan información sobre las condiciones de funcionamiento del espacio.
Así, destacan un pozo de ventilación, diversos ganchos de hierro y encajes practicados en las paredes que probablemente servían para colocar sistemas de iluminación, como lámparas de aceite o de carburo. La intervención también ha permitido documentar un pequeño conjunto de grafitis. Entre las inscripciones identificadas hay marcas relacionadas con medidas e indicaciones constructivas, así como un nombre propio, que constituye un testimonio directo de las fases de ejecución de la obra o del uso posterior del refugio. Durante los trabajos también se ha localizado una moneda en el muro que tapiaba el acceso a la estructura. El hallazgo se ha producido durante los trabajos de rebaje de la calle de Torrijos para renovar su pavimentación, y el acceso se ha documentado delante del número 2 de esta calle.
Una obra inacabada
Las características constructivas indican que podría tratarse de una obra inacabada, ya que buena parte del recorrido no presenta revestimiento, aunque se han identificado algunos sectores con paramentos construidos. En todo caso, todos los elementos documentados hasta ahora hacen pensar que el refugio localizado podría corresponder al refugio antiaéreo R.0230, registrado en la documentación histórica de la Junta Local de Defensa Pasiva de Barcelona. La identificación se basa en la coincidencia de la ubicación, la tipología constructiva y diversas de sus dimensiones, si bien esta correspondencia sigue siendo, de momento, una hipótesis de trabajo.
La documentación conservada indica que el refugio 230 ya aparece mencionado en las listas de refugios en construcción de diciembre de 1937 y que fue financiado mediante subvención pública. Según estas fuentes, se trataba de un refugio de tipo galería con una capacidad prevista para 240 personas. Los informes municipales elaborados entre 1939 y 1940 señalaban que este refugio disponía de tres bocas de acceso situadas en los entornos de la plaza de Roque Barcia (actual plaza del Raspall) y de las calles de Puigmartí, Torrijos y Voltaire (actualmente, calle de Siracusa). La misma documentación describe una estructura de casi 199 metros de longitud, sin revestir, con una anchura de 1,10 metros, una altura de 2,10 metros y una profundidad aproximada de 10 metros, unas características compatibles con las observadas en el tramo ahora localizado.
El descubrimiento permite diferenciar esta estructura de otro refugio documentado hace unos años bajo el ámbito del Mercat de l’Abaceria mediante una inspección endoscópica. Lo que se encontró bajo el mercado, se considera correspondiente a una construcción diferente y que podría identificarse con los refugios 1195 o 0008. Como la estructura no está totalmente acabada y en algunos puntos las arcillas están derrumbadas, una vez documentado el refugio, quedará cerrado con un registro para hacerlo accesible para posibles inspecciones llevadas a cabo por personal técnico.