Entre el paseo de Lluís Companys y la calle Comerç hay una plaza dedicada a un personaje clave del catalanismo moderno. Ahora bien, ninguna placa lo recuerda y su estado actual es deplorable, según ha denunciado recientemente la Fundació Reeixida. En este Barcelona Exprés os invitamos a un breve paseo por la plaza de Vicenç Albert Ballester.

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¿Quién fue Vicenç Albert Ballester? Pues el creador de la bandera estelada, la que simboliza los anhelos de independencia de Catalunya. Fue en el año 1918, una vez terminada la Primera Guerra Mundial, cuando se quiso presionar a la Sociedad de Naciones para que apoyara la independencia de Catalunya en el marco del programa de catorce puntos del presidente de los Estados Unidos, Woodrow Wilson, donde se defendía el derecho a la autodeterminación de los pueblos en el contexto de los tratados de paz que pondrían punto final al conflicto bélico.

En este marco se creó el Comitè per Catalunya, donde Ballester dio forma a la estelada combinando las cuatro barras de la senyera con el triángulo azul con estrella blanca proveniente de la bandera de Cuba, ya que Ballester vivió in situ el proceso de independencia cubano en 1898. Para recordar aquella aportación al independentismo catalán, se le dedicó esta plaza en el año 2013. Ahora bien, la placa que identificaba la plaza desapareció con el derribo del inmueble donde estaba fijada, el edificio de los antiguos juzgados, en 2018.

Como todavía no se ha empezado a construir la que será la futura Audiencia de Barcelona, que en el mejor de los casos no será una realidad hasta el año 2030 o 2031, la placa no ha sido restituida y lo más gordo es que el pasado mes de marzo apareció a la venta en el portal Wallapop. El hallazgo redobló la insistencia en la restitución, de momento sin éxito. Encima, el entorno no ayuda, ya que una simple mirada a esta pequeña plaza denota su estado de degradación, un espacio olvidado, un no-lugar que languidece entre suciedad y escombros en una zona de obras que no contiene ningún recordatorio a la persona que en 1918 creó la bandera independentista catalana.

Por todo ello, quizás ya es hora de que Barcelona restituya los honores a este personaje importante del catalanismo, porque que no haya edificio no es motivo para no tener la plaza en condiciones ni una placa que reconozca el nombre de esta vía pública, la de la plaza de Vicenç Albert Ballester.