Una de las consecuencias directas de la reforma de la Rambla, el paseo más popular de Barcelona, será la desaparición del histórico pavimento en forma de ola, que fue instalado a finales de los años sesenta del siglo pasado y que, por eso mismo, forma parte de los referentes urbanos de la ciudad y de sus habitantes. La sustitución por un pavimento más moderno y resistente, que ya no tendrá la forma de ola, ha sido consensuada por el ayuntamiento con las entidades vecinales, y se considera necesario, ya que buena parte de las baldosas, de más de cincuenta años, están en mal estado. Con todo, las icónicas olas no desaparecerán del todo.

 

Así lo ha confirmado Fermín Villar, presidente de Amics de la Rambla, que ha asegurado que el Ayuntamiento de Barcelona ha aceptado conservar algunas piezas y distribuirlas entre entidades y establecimientos del paseo. "Esto dentro de veinte años será un recuerdo histórico y queremos que quien lo quiera, entidades y personas, se lo pueda quedar. La petición se tiene que vehicular a través del distrito de Ciutat Vella", ha asegurado Villar en declaraciones al programa 'Bàsics' de Betevé días después de que 'La Vanguardia' avanzara esta operación. El mismo Villar ha asegurado que las demandas ya son casi una decena "de tiendas y cafés interesados en guardar piezas del suelo" y ha establecido una comparativa con los históricos mármoles conservados en el restaurante Amaya, que quedaron agujereados por los tacones de las prostitutas que hacían la calle en la parte baja de la Rambla.

Piden acelerar las obras

Hay que recordar que desde el pasado octubre que la Rambla está en obras, de momento solo en la parte baja, entre los portales de la Pau y de Santa Madrona, y que la previsión es que estas se alarguen, según los cálculos más pesimistas, hasta el 2030, cuando se acabaría la parte de Canaletes. Por eso mismo, Amics de la Rambla ha reiterado la petición que ya hizo en noviembre de acelerar las obras y acortar los plazos, pero esta vez lo ha hecho con un componente electoral: "Queremos que los políticos incorporen en el programa electoral la modificación del calendario de obras para unificar las etapas y hacer de una sola tacada las fases 2 y 3, y las 4 y 5", ha asegurado Villar.

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El pavimento de olas es un referente icónico de la Rambla / Foto: Carlos Baglietto

La petición de Amics de la Rambla sería unificar en una sola las fases previstas entre el portal de Santa Madrona y la calle Arc del Teatre y desde aquí hasta el Liceu, y hacer lo mismo con las dos fases previstas entre Liceu y Portaferrisa y desde allí hasta Canaletes. De hecho, Villar ha comparado las obras de la Rambla con las que se están haciendo en otros puntos de la ciudad: "La Rambla no va al mismo ritmo que otras obras del mandato como la supermanzana del Eixample o la Via Laietana, que tiene un plazo más corto a pesar de no tener tanto consenso," ha dicho al presidente de Amics de la Rambla.