La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha anunciado hoy que, en las próximas semanas, se firmará un acuerdo por el cual la Generalitat reconocerá una deuda contable con la capital de 90 millones de euros. Además, las dos administraciones revisarán el destino de la recaudación de la tasa turística.

Colau ha hecho este anuncio después de la reunión de la Comisión Mixta Generalitat Ayuntamiento, que se ha reunido hoy bajo la presidencia de la consellera de Governació, Administracions Públiques i Habitatge, Meritxell Borràs. La Comisión Mixta es el órgano bilateral de cooperación y colaboración interadministrativa creado con el objetivo de revisar y desarrollar el régimen especial establecido en la Carta Municipal de Barcelona.

Pago en especie

Colau ha explicado que la Generalitat se comprometerá en un calendario de pagos que comportará que, a partir de 2017, la deuda no se prolongue más de un año y no pasen más de 180 días desde el reconocimiento y el pago.

La alcaldesa, que se ha mostrado satisfecha que se hayan ido haciendo pagos y la deuda sea menor en la reconocida hace un año (106 millones), ha explicado que el ayuntamiento está dispuesta a que la Generalitat busque soluciones para saldar la deuda, como el pago en especie en edificios.

Disputa de la tasa turística

El otro gran acuerdo destacado por la alcaldesa ha sido la creación de un grupo de trabajo para revisar el destino de la tasa turística, de la recaudación de la cual el ayuntamiento actualmente recibe un tercio -7 millones en 2015- y que está obligado a destinar a la promoción turística. Colau ha recordado que el pleno municipal acordó por mayoría pedir que Barcelona gestione el 100% de esta tasa y decida a qué va destinada su recaudación.

El teniente de alcalde de Empresa, Cultura e Innovación, el socialista Jaume Collboni, que hoy debutaba a la comisión, ya que el PSC se incorporó al gobierno municipal en mayo, se ha mostrado optimista y confiado a conseguir que la ciudad gestione esta tasa y ha insistido en que eso no excluye que la ciudad "destine solidariamente" una parte a la promoción de Catalunya.

Aun así, que Barcelona consiga gestionar este impuesto que pagan los turistas para alojarse en la ciudad parece difícil, ya que la consellera Borràs no ha dudado a descartarlo en su comparecencia ante los medios, además de recordar las dificultades que tuvo la Generalitat para implantar esta tasa. "Es un impuesto de la Generalitat que quiere seguir gestionando", "que tiene retorno y que funciona", ha subrayado Meritxell Borràs, que sólo se ha mostrado dispuesta que ante los resultados del grupo de trabajo se haga "algún cambio".

Este es el segundo encuentro de este órgano de coordinación institucional después de las elecciones municipales del 2015 y el primero desde que Carles Puigdemont preside a la Generalitat.