La calle Pelai es una de las calles más conocidas del centro de Barcelona. Conecta la plaza Universitat con la de Catalunya y se pueden encontrar decenas de comercios y establecimientos de restauración. En los últimos años ha ido sufriendo diferentes cambios, fue una de las zonas 0 del conocido como “urbanismo táctico” que defendía Ada Colau como alcaldesa, pero Barcelona Oberta pide ir más allá y en un acto este jueves ha presentado la campaña “Es hora de Pelai” con la cual piden al ayuntamiento de la capital catalana un calendario, la mesa técnica y la reforma integral de esta vía barcelonesa, que a menudo pasa desapercibida entre las Rambles o el paseo de Gràcia. La asociación de comerciantes Pelai Centre i Rodalies, que reúne una cuarentena de comercios, empresarios y hoteles de la zona, su propuesta para una reurbanización integral de la calle y que esta se convierta en un “bulevar de referencia” en el centro de Barcelona, pidiendo al ayuntamiento que redacte “un proyecto ambicioso y compartido con el territorio”. Albert Batlle, concejal de Seguridad y consejero del distrito de Ciutat Vella, ha participado en el acto y se ha comprometido a abordar la reurbanización en el próximo mandato. Las elecciones municipales de 2027 están ya a la vuelta de la esquina.
Gabriel Jané, presidente de Barcelona Oberta, ha señalado que, después de las intervenciones en la Via Laietana (ya estrenada) y la Rambla (en plena transformación) ahora ha llegado el turno de la calle Pelai: “Proponemos una transformación urbana atendiendo las necesidades de movilidad que tiene una calle tan importante de conexión entre el Eixample y Ciutat Vella. Necesitamos también que haya un espacio para peatones amable. Ahora es especialmente hostil, ya que hemos vivido el impacto de las obras de la Rambla”. En este sentido, Jané lamenta que la calle Pelai es una de las pocas de toda la ciudad que no tiene árboles, un elemento relevante: “Es importante que haya verdes y que nos sintamos acogidos por un ambiente amable”, ha apuntado, apostando por una calle más “confortable” y, por lo tanto, más atractiva. Desde la asociación han hecho el trabajo y han planteado un diseño de cómo debería quedar la calle si se siguieran sus propuestas. Ponen el foco puesto sobre la accesibilidad, tanto para el vehículo privado como para el transporte público, con una revisión de la velocidad del tráfico, o la iluminación eficiente y un mobiliario urbano de calidad. “Esta transformación no solo dignificará el espacio público, sino que contribuirá a dinamizar la actividad económica y a reforzar la centralidad de Barcelona”, defienden.

El ayuntamiento ve con buenos ojos la propuesta
El concejal Albert Batlle, en declaraciones a los medios de comunicación, ha asegurado que es necesario abordar “una transformación pendiente”. En este sentido, ha agradecido la iniciativa de Barcelona Oberta de la calle Pelai, considerando también que es necesaria una mirada extensa e incluir otras vías, como la calle Fontanella o Trafalgar. “Esta es una propuesta que no se puede hacer de hoy para mañana y requerirá un amplio consenso, que desafortunadamente no ha existido con otras transformaciones. Más allá de la aritmética electoral, debemos ser capaces de encontrar los acuerdos sobre las transformaciones en esta zona de la ciudad”.