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El Ayuntamiento de Barcelona llevará a la Fiscalía los mensajes que considera racistas y xenófobos que se han oído este sábado durante la concentración de Save Europe Act en la plaza de Sant Jaume. El consistorio quiere que la Fiscalía de Delitos de Odio valore si algunas de las expresiones pueden constituir un delito de odio. Durante el acto, los participantes han desplegado una pancarta con el lema "La remigración salva Europa" y se han oído proclamas contra la inmigración como "No es inmigración, es invasión". Según ha informado Europa Press, el Ayuntamiento considera que algunas de estas expresiones podrían encajar en un delito de odio por motivos relacionados con la religión, la etnia, la raza o la nacionalidad.

El gobierno de Jaume Collboni defiende, al mismo tiempo, que el derecho de manifestación debe respetarse. Lo que cuestiona es el contenido de algunos de los mensajes que se han pronunciado durante la concentración. Por eso, el consistorio ha anunciado que trasladará a la Fiscalía la información recogida por la Guardia Urbana, que ha hecho seguimiento del acto conjuntamente con los Mossos d'Esquadra.

"No representan los valores" de Barcelona

La teniente de alcaldía Raquel Gil ha condenado la movilización durante el pregón de las fiestas de Sants y ha asegurado que las proclamas escuchadas en Sant Jaume "no representan los valores" de Barcelona. Gil ha reivindicado la ciudad como un espacio "abierto, diverso, antirracista y feminista".

La concentración ha ido acompañada de otra movilización de signo contrario. Centenares de personas, unas 400 según fuentes policiales, se han concentrado para protestar contra el acto de Save Europe Act. Los Mossos han establecido un cordón policial para separar las dos concentraciones y evitar que entraran en contacto. La movilización de Save Europe Act ha tenido una asistencia inferior al centenar de personas, mientras que la contramanifestación ha reunido a centenares de participantes. El acto se ha realizado dentro de la expansión europea del movimiento, que defiende la denominada "remigración" y una concepción étnica de la identidad europea.

De hecho, el Govern ya había advertido el viernes que trasladaría a la Fiscalía cualquier proclama que pudiera constituir un delito de odio. Según informó la Conselleria de Interior, el dispositivo policial debía controlar tanto las declaraciones como las pancartas y la simbología que aparecieran durante el acto.

El movimiento Save Europe Act defiende la "remigración" de personas migrantes y una idea de Europa basada en la denominada "continuidad étnica". La iniciativa ha sido impulsada por activistas de la extrema derecha europea y que también ha recibido el apoyo de figuras políticas como Santiago Abascal.

Ahora, sin embargo, la cuestión pasa a la Fiscalía. El Ayuntamiento no pide que se considere delictiva toda la concentración, sino que pone en conocimiento de la autoridad judicial determinadas expresiones para que sean analizadas. El debate queda así sobre la mesa: ¿dónde acaba el derecho a manifestarse y dónde empieza un posible delito de odio? En el caso de la concentración de Sant Jaume, será la Fiscalía quien deberá valorar si algunos de los mensajes pronunciados durante el acto han traspasado esta línea.