El Ayuntamiento de Barcelona abrirá el 1 de agosto un refugio climático diurno para proteger del calor a las personas sin hogar. El equipamiento, situado en el pasaje del Dos de Maig, 17, en el distrito de Sant Martí, funcionará cada día de 10 a 19 horas hasta el 14 de septiembre y ofrecerá agua, fruta, helados y barritas energéticas. Es la primera vez que el consistorio pone en marcha un dispositivo de estas características.
Acceso libre y prioridad para los casos más vulnerables
El centro tendrá 75 plazas y será de acceso libre. En caso de que se supere el aforo, se establecerá un sistema de rotación por franjas horarias que dará prioridad a las personas en una situación de más vulnerabilidad. "Prevemos necesidades diferentes. Algunas personas utilizarán el espacio de manera puntual y otras se estarán durante más horas, dependiendo de cada caso", ha explicado la comisionada de Acción Social, Sonia Fuertes. La organización de las estancias se adaptará, por lo tanto, a la situación de cada usuario.
El dispositivo no sustituirá los servicios habituales de atención a las personas sin hogar. Las comidas se seguirán ofreciendo en los comedores sociales, mientras que las duchas y los servicios de higiene continuarán disponibles en los centros de día. Los equipos de calle, el Servicio de Atención Social al Sinhogarismo en el Espacio Público y las 38 entidades colaboradoras informarán y derivarán a las personas que puedan necesitar este recurso. El objetivo es que el nuevo espacio complemente la red municipal ya existente.
Un espacio con apoyo social y sanitario
El refugio también facilitará información sobre servicios sociales, recursos sanitarios y otros espacios climáticos de la ciudad. "Las personas sin hogar se encuentran siempre en una situación de vulnerabilidad, y las altas temperaturas la agravan. Los equipos sanitarios podrán derivar los casos más urgentes a centros médicos. Es un espacio que también funcionará como apoyo sanitario", ha señalado Fuertes. El dispositivo también promoverá pautas de autocuidado durante los episodios de calor extremo.
La iniciativa llega después de que Barcelona haya encadenado cuatro episodios de altas temperaturas desde el inicio del verano. Según la Fundació Arrels, cerca de 2.000 personas viven en la calle en la ciudad, un 43% más que hace tres años. Un estudio del Institut Metròpoli también atribuye 10.218 muertes al calor extremo en el área metropolitana de Barcelona entre 2002 y 2022, esto sin tener en cuenta estos últimos años, donde el calor ha sido más intenso todavía. Sant Martí, donde se ubicará el refugio, figura entre las zonas más calurosas de la ciudad durante los meses de verano.