Cuando queda poco más de un mes para que empiece el verano y con el recuerdo de la muerte de una trabajadora del servicio de limpieza a finales de junio pasado después de una jornada de trabajo bajo un intenso calor, el Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado este martes cambios en la normativa para trabajadores municipales y de empresas concesionarias ante episodios de olas de calor, con el propósito de ampliar la protección laboral de los trabajadores y con medidas como la prohibición de los trabajos en solitario a la intemperie en caso de emergencia por altas temperaturas. Esta nueva instrucción deberá ser seguida por los 17.000 trabajadores de la plantilla municipal más las 15.000 personas que trabajan para empresas concesionarias y contratistas del Ayuntamiento que prestan servicios al aire libre o bien en puestos de trabajo fuera de espacios climatizados.

La instrucción asume que el aumento sostenido de las temperaturas y la frecuencia más alta de fenómenos meteorológicos extremos son manifestaciones claras del cambio climático que, en los últimos veranos, han llevado al registro de temperaturas récord y también de consecuencias sobre la salud. Por este motivo, entre otras medidas y como principal novedad, establece la necesidad de que a partir de ahora se identifiquen los puestos de trabajo con riesgo más elevado, así como las personas más vulnerables. En términos generales, la nueva instrucción técnica establece con exactitud qué hay que hacer ante un episodio de ola de calor, con seis escenarios diferentes en función del nivel de alerta que proporciona en cada momento el Servei Meteorològic de Catalunya. 

En el caso de emergencia más alta, por ejemplo, se prohibirán los trabajos en solitario a la intemperie y se limitará el tiempo de trabajo continuado a 20 minutos como máximo, realizando descansos de dos minutos obligatorios en ubicaciones que permitan recuperar el equilibrio térmico. Además, se pedirá planificar y ejecutar las tareas de mayor exigencia física fuera de las horas centrales del día y, en caso de que no sea posible por las características del trabajo, establecer rotaciones de personal. El teniente de alcaldía de Seguridad, Prevención, Régimen Interior y Convivencia, Albert Batlle, ha destacado la importancia de esta instrucción: “El calor aún no ha llegado, pero llegará, y debemos estar en condiciones de poder prever qué hacemos en caso de olas de calor”, ha explicado. “Pensamos que cualquier intervención por encima de los 35 grados centígrados debemos ir con mucho cuidado en qué condiciones se realiza”, ha añadido.

Albert Batlle: "El calor aún no ha llegado, pero llegará, y debemos estar en condiciones de poder prever qué hacemos en caso de olas de calor"

En el caso de alertas con un umbral de peligro no tan alto, la instrucción ya apunta a la necesidad de seguir medidas preventivas como la utilización de equipos de protección individual (crema solar protectora y sombreros o gorras), así como la reasignación de las actividades más físicas a aquellas personas que no sean especialmente sensibles y, en caso de que no sea posible, la rotación del personal para reducir el tiempo de exposición al calor. En este grado también se traslada a las personas responsables del personal la necesidad de que aumente la supervisión de los trabajadores, estableciendo, por ejemplo, sistemas de trabajo por parejas. De hecho, con carácter general y sin situaciones de calor específicas, la instrucción apunta a la necesidad de que todo el mundo conozca los planes de protección específica y las medidas que hay asociadas, así como la idoneidad de que, entre los meses de junio y septiembre, las personas que trabajan al aire libre o en espacios que no se encuentran climatizados realicen pausas de hidratación y preferentemente utilicen ropa ancha y transpirable, entre otras.

Una trabajadora muerta en junio de 2025

Hace casi un año, a finales de junio de 2025, una trabajadora del servicio de limpieza municipal murió al finalizar su jornada laboral. La mujer hizo un turno de 14:30 h a 21:30 h en el Gòtic, en plena ola de calor. Según se explicó entonces la mujer llevaba cinco años trabajando en FCC —una de las empresas concesionarias del servicio de limpieza en la ciudad— y llevaba un carrito. Al acabar el turno se fue a casa, donde se desplomó y murió. Los familiares atribuyeron entonces la muerte a un golpe de calor a partir de un mensaje que la víctima hizo llegar a su madre después del turno en el que le explicaba que se había encontrado mal durante toda la jornada. El caso está judicializado.