La tenista Arantxa Sánchez Vicario pasa por uno de sus peores momentos. Después de años de especulaciones, ha llegado la noticia que muchos esperaban: su marido le ha pedido el divorcio. Cuando hacía once años que salían juntos, Josep Santacana ha abandonado el ático de Miami donde vivían y se ha instalado en un nuevo apartamento con su nueva pareja, con quien tendría una relación desde hace unos meses.

LOC explica en exclusiva que todo habría acabado muy mal, con el catalán pidiendo la custodia de los niños asegurando que Arantxa no se encuentra capacitada, alegando que no está en las condiciones psicológicas óptimas para atenderlos.

Arantxa Sánchez Vicario y marido GTRES

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El marido gestiona todo el patrimonio de la tenista, y se habría apoderado de todos de los millones de euros que tiene. Aseguran que fuentes familiares habrían confirmado que Josep se habría quedado con todos sus bienes, dejándola arruinada. De hecho, todavía tendría pendiente una deuda fiscal de casi dos millones de euros por un impago de impuestos en España y de siete millones y medio más con el banco de Luxemburgo.

La familia de Vicario siempre ha señalado a su marido como responsable de haberla separado de ellos. Hace años ya que le avisaban de que el marido tenía una "dudosa moralidad": "Arantxa estaba ciega y abducida por este sujeto. Lo veíamos todos menos ella. Encima, todo eso le ha cogido por sorpresa y lo ha convertido en una persona desprotegida y vulnerable, sin contacto con la familia".

La relación empezó en el 2007, cuando se conocieron en Ibiza en una multitudinaria fiesta. Él había tenido muchos problemas con la expareja, quien le acusó de dilapidar una auténtica fortuna. Pero sin querer escucharlo, Arantxa se casó con él cuando ya estaba embarazada. A partir de aquí fue cuando empezó la mala relación con su familia, acabando con Arantxa denunciando a su padre al acusarlo de apropiación indebida y administración desleal.

¿Qué hará ahora? ¿Cómo acabará la cosa?