El presidente de la Asociación Empresarial Cárnica de Catalunya (Anafric), Josep Fríguls, ha lanzado este jueves un grito de alarma contra el pacto aprobado entre la Unión Europea y el Mercosur (frenado por la decisión de llevarlo a los tribunales) y ha dicho que si se aprueba, el sector catalán "no venderá ni un filete de carne" a hoteles y restaurantes.
"Tenemos que revisar este acuerdo, no nos daremos por vencidos", ha dicho Fríguls en un acto organizado por Pimec con la presentación de un estudio sobre el sector agroalimentario y la presencia del conseller de Agricultura, Ganadería y Pesca, Òscar Ordeig, que ha abierto el acto sin hacer mención a este acuerdo.
"Cuando ves la campaña de verano de algunos hoteles y restaurantes ves que sirven piezas nobles de carne de Sudamérica. Cuando entre esto, si no nos preocupamos, ellos tienen un sistema que harán una oferta a un precio que ya nos podemos despedir de vender un filete de carne", ha asegurado Fríguls, que ha detallado que hay condiciones que los productores de estos países que "no cumplen". "Ponen hormonas, no cumplen las condiciones laborales, hacen deforestación...", ha enumerado.
Fríguls ha criticado a los eurodiputados españoles por no haberse posicionado de manera clara sobre el acuerdo cuando se votó llevarlo a los tribunales europeos. "A mí como institución no me han preguntado nada. Han tirado por la calle del medio", ha añadido.
Más comprensivo ha sido Joan Carles Massot, de Farc, que ha expresado que "no nos podemos cerrar a un mercado cuando nosotros también somos exportadores". Pero ha asegurado que velarán para que "se cumplan las salvaguardas". "Pediremos fondos de compensación para los sectores afectados", ha añadido.
Durante el inicio de la jornada, el consejero Ordeig ha obviado este tema en su participación al inicio de la jornada, pero ha pedido "grandes consensos" entre el campo y los sectores sociales y políticos para ir hacia "un mismo rumbo".
"En la producción de los alimentos, las grandes luchas de intereses vienen por la cadena de suministro de materias primas, la tecnología de los alimentos. La producción de alimentos debe ser un proyecto estrella en políticas de país", ha dicho. Ha reivindicado, por ejemplo, determinación para que avancen las plantas de biometano, "que no hay manera de que salgan adelante cuando un 5% de la gente se opone".
Ha anunciado que el próximo 11 de febrero levantarán las restricciones al sector por la gripe aviar y el 26 las de la dermatosis.
El informe, realizado por Francesc Reguant, presidente de la Comisión de Economía Agroalimentaria del Colegio de Economistas de Cataluña, y Oriol Amat, presidente del Observatorio de la Pyme de Pimec, repasa las principales amenazas y oportunidades del sector agroalimentario catalán.
Reguant ha señalado el envejecimiento de las licencias de los titulares de la PAC, que duplican los ocupados autónomos, y la dificultad para "hacer una empresa viable" que dificulta el relevo generacional en el campo.
Ha pedido una coexistencia entre la transición energética y la sostenibilidad con el uso intensivo de la tierra, de forma que haya a la vez una intensificación de la actividad y reducción de los terrenos explotados. "La sostenibilidad es una obligación", ha dicho, pero al mismo tiempo ha pedido que las placas fotovoltaicas no se instalen en terrenos de regadío.
Amat ha alertado de los riesgos del cambio climático y ha pedido una gestión integrada del territorio, el agua, la energía y la naturaleza, y no de una forma segmentada. "Hay que acelerar la transformación sostenible", han dicho.
El informe aboga por una simplificación administrativa, un rápido acceso a la información normativa y un impulso a la transformación tecnológica del sector, con foco en la bioseguridad, la biotecnología y el aumento de escala que hace rentables los negocios.