Este mismo medio informaba hace unos días que más de cien millonarios británicos han pedido a Andy Burnham, el nuevo primer ministro laborista, que aumente los impuestos a las grandes fortunas. Lo han hecho a través de una carta en la que manifiestan que se sienten orgullosos de pagar impuestos. Estos ricos forman parte de la rama británica de la organización Patriotic Millionaires, con sede en la capital de EE. UU. "Orgullosos traidores a su clase, nuestros miembros utilizan su riqueza e influencia para corregir un sistema que beneficia a una minoría. Son inversores, empresarios y ejecutivos, abogados, herederos, cineastas, autores y, lo más importante, patriotas". Así se definen a sí mismos.

Consideran que la desigualdad amenaza la economía y la democracia estadounidenses, y su programa se basa en tres pilares: gravar a los ricos, para que paguen menos impuestos que los trabajadores; pagar a la gente, porque decenas de millones de trabajadores no ganan suficiente dinero para sobrevivir; y repartir el poder, porque los políticos representan los intereses de sus donantes y no los de sus electores. Consideran que una concentración de riqueza en pocas manos acaba generando desigualdad extrema y poder político excesivo y, por lo tanto, inestabilidad social, y que una fiscalidad más progresiva es una manera de proteger tanto la economía de mercado como la democracia.

Que algunos ricos pidan pagar más impuestos no deja de ser paradójico, ya que asociamos a los partidos progresistas (por ejemplo, al ala socialista del Partido Demócrata de EE. UU.) la convicción de que quien tiene más debe pagar más, y tanto los partidos conservadores como los magnates que los apoyan y los financian son partidarios de reducir o eliminar los impuestos a los ricos y a las grandes corporaciones.

La petición de estos ricos británicos se ha formulado en el contexto de unas rebajas fiscales en EE. UU. que favorecen a los ricos y a las grandes corporaciones y de un debate global en torno a si los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres.

Para ellos, gravar más a los ricos es una forma de preservar el capitalismo, ya que si las diferencias de riqueza se vuelven demasiado grandes estallarán revueltas sociales

No es la primera vez que unos millonarios piden a sus gobiernos pagar más impuestos. La nómina de los ricos que lo han hecho, tanto por razones de justicia social como de estabilidad económica o política, incluiría, entre muchos otros, a Andrew Carnegie, Warren Buffett o George Soros. Por lo tanto, existe una tradición de ricos pidiendo pagar más impuestos. Según ellos, cuando la riqueza se concentra en pocas manos, aumentan las tensiones sociales y se pone en peligro la democracia, porque los magnates influyen en procesos electorales y decisiones del gobierno, y controlan medios de comunicación y grupos de presión. Algunos también han argumentado que son ricos gracias a la sociedad, y que los impuestos son una manera de devolver a la sociedad aquello que la sociedad les ha proporcionado.

Estos ricos no son filántropos que quieren abolir el capitalismo porque es un sistema injusto que crea desigualdad. Para ellos, gravar más a los ricos sería justamente una forma de preservar el capitalismo, ya que si las diferencias de riqueza se vuelven demasiado grandes, estallarán revueltas sociales. La historia les sugiere que, si no pagan más, pueden acabar en la guillotina...

También existe la tradición de odiar a los ricos. Algunas personas sienten hostilidad hacia los ricos cuando perciben que su riqueza proviene de herencias, corrupción, explotación de los trabajadores, evasión fiscal... O también por sus patrones de consumo ostentoso y poco respetuoso con el medio ambiente (artículos de lujo, mansiones, coches, yates, aviones privados, etc.).

Sobre los ricos se han acuñado en inglés algunas expresiones. Además de tax the rich, han hecho fortuna eat the rich y kill the rich. La primera de las dos se atribuye a Jean-Jacques Rousseau, quien afirmó que el día que el pueblo no tenga comida, se comerá a los ricos. Con el título de Eat the rich hay sendas canciones de Motörhead (1987) y de Aerosmith (1993) y con el título de Kill the rich hay una canción del rapero Terror Reid (2020). Aparte, con estos títulos se han escrito libros y producido películas. Hay bastante novela negra con los ricos como protagonistas. Si todavía le quedan algunos días de vacaciones, puede leer Matar a un rico, de Sandrone Dazieri, en la que se investigan las muertes violentas de unos ultrarricos.