Hemos dejado un 2025 muy movido en el ámbito bancario, con el cenit del rechazo masivo de los accionistas del Sabadell a la oferta del BBVA, y en uno de los despachos más importantes del país, con el inesperado cese del consejero delegado de CriteriaCaixa solo un año después de su nombramiento. Este año, en aquella casa, si podía haber movimientos, se han cortado de raíz con la tempranera renovación del presidente de La Caixa, Isidre Fainé, y de buena parte del patronato.

En cuanto a instituciones empresariales, en cambio, sí que habrá cambios de sillas, y también renovaciones. El 2026 ha llegado con una agenda llena de citas importantes en muchos despachos principales, desde los de Barcelona Global a los de la plaza Antoni Maura, donde tiene su sede Foment del Treball. Y cuando apenas llevamos un par de semanas del año, ya se van conociendo algunos cambios.

El primero, como explicó ON ECONOMIA el pasado viernes, se decidirá este jueves en el castillo de Can Jalpí, en Arenys de Munt, y con un nombre propio: el de Tatxo Benet, que es el elegido para suceder a Oriol Guixà al frente de FemCAT. La Fundació d’Empresaris de Catalunya renueva la presidencia cada dos años y Guixà, presidente saliente, le ha ofrecido al empresario y periodista ahora que ha perdido las riendas de Mediapro. A Benet le hace ilusión y, aunque la designación debe seguir ahora los canales oficiales y los procedimientos establecidos, sería una sorpresa que el jueves no fuera elegido. Después, este grupo de empresarios, entre los que se encuentran, entre otros, Pau Relat, Elena Massot, Eulàlia Planes, Miquel Martí y Josep Mateu, cenarán en el castillo con Salvador Illa.

Barcelona Global también cambia de presidente cada dos años y 2026 está marcado en el calendario. Habrá que esperar más, sin embargo, porque el relevo está previsto para junio. Como en el caso de FemCAT, la decisión se tomará en el último momento y en petit comité, de modo que, el 19 de enero, si alguien sabe quién sustituirá a Ramon Ajenjo es el propio Ajenjo y el interesado o interesada. Pero parece que aún no hay movimientos, como mínimo evidentes, y habrá que esperar a la primavera para que alguien se proponga para presidir esta organización, que va ganando peso en la sociedad civil catalana. Los dos años con el directivo de Damm y Cacaolat al frente han pasado volando para buena parte de la organización, que valora muy positivamente su visión y el impulso que le está dando.

El 2026 ha llegado con una agenda repleta de citas importantes en muchos salones nobles, como los de Barcelona Global, Foment y Cecot

Pasamos de instituciones que se renuevan a otras que no lo harán. El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, también acaba mandato este año y las elecciones están previstas para antes de las vacaciones de verano, pero lo que no se prevé es un cambio. El empresario y expolítico del Maresme termina su segundo mandato, pero después de la reforma de los estatutos, que elimina la limitación de mandatos, nadie duda de que seguirá. Tampoco está previsto que ningún empresario quiera evitarlo, y menos aún, pueda evitarlo. Sánchez Llibre ha reavivado Foment, que ha ganado influencia hasta el punto de provocar un enfado de Salvador Illa por una nota de prensa, como hace unos días con la financiación.

De Barcelona a Terrassa, el presidente de Cecot, Xavier Panés, finaliza su primer mandato y la reelección se prevé también en verano. De momento no ha dado pistas sobre sus intenciones, pero la lógica dice que seguirá: solo lleva cuatro años, después de una presidencia larga como la de Antoni Abad, y tiene crédito para continuar. El empresario ha conseguido hacer suyo el equipo de la patronal vallesana, en buena parte heredado, lo ha hecho crecer y ha recuperado todo el peso en Foment, donde no solo ocupa una de las vicepresidencias, sino que también ha presidido el Consejo Territorial de la Pyme y, en el ámbito estatal, es vicepresidente de Cepyme. No hay ruido de sables, pero Panés esperará antes de decidir, o, como mínimo, de trasladar su decisión, siempre contando con los órganos ejecutivos de Cecot.

Pero la gran partida en los despachos catalanes se jugaba en las torres negras de la Diagonal de Barcelona. Concretamente, en la que ocupa el equipo de la Fundación La Caixa y Criteria. Este año, inicialmente en febrero, estaba prevista la reelección de parte del patronato, entre ellos el presidente. Pero Isidre Fainé se adelantó y el pasado lunes, la institución aprobó todas las renovaciones. De esta manera, acalló de raíz las voces que rumoreaban alrededor de una intervención de Pedro Sánchez para impulsar un cambio al frente de una de las instituciones más importantes del Estado y colocar allí un presidente afín. Lo cierto es que las relaciones de Isidre Fainé con la Moncloa no pasan por su mejor momento, pero si el presidente español ha querido retirar al de La Caixa, o se lo ha repensado o ha fracasado