Desde la aparición de la IA generativa estamos asistiendo a una auténtica inflación de títulos y nuevas profesiones. Algunas corresponden a la redefinición de profesiones ya existentes, otras son completamente nuevas, y finalmente hay un grupo que consiste en hibridar dos profesiones hasta ahora separadas

Estas nuevas profesiones suponen, obviamente, oportunidades importantes. En unos casos porque ofrecen una salida renovada a profesiones en transformación y a menudo en decadencia. En otros, porque abren oportunidades inéditas hasta ahora

Pero antes de hablar de algunas de estas nuevas profesiones, hay que entender por qué pasa esto.

La tecnología crea profesiones (y redefine la pericia)

A menudo pensamos que ser un experto en un ámbito es algo inmutable. Un médico, un economista, un financiero, un abogado, un contable, un vendedor... han existido siempre. Pero, dejando de lado que lo que quiere decir ser médico, contable o economista cambia profundamente según el momento histórico, esto no es del todo cierto.

No hay controladores aéreos antes de que existan los aviones, ni pilotos ni azafatas. No hay directores de cine antes del cine, ni electricistas antes de la electricidad, ni programadores antes de los ordenadores, ni DBA —Database Administrator— antes de las bases de datos, ni programadores front-end o back-end antes de Internet, ni ingenieros de prompts antes de la aparición de los chatbots de IA generativa, ni youtubers antes de YouTube, ni podcasters o influencers antes de Internet, ni SEOs antes de Google

Es la tecnología la que define la pericia. Cuando aparece una nueva tecnología, crea toda una serie de profesiones que permiten utilizarla y sacarle partido

Es decir: es la tecnología la que define la pericia y las profesiones. Cuando aparece una nueva tecnología, esta crea —o redefine— toda una serie de profesiones que permiten utilizarla y sacarle provecho. Y si queremos ser más genéricos, podemos hablar de una nueva innovación: no hace falta que sea estrictamente una tecnología —aunque es lo más frecuente—. Un nuevo modelo de negocio o un nuevo uso de la tecnología también pueden generar nuevas pericias y nuevas profesiones.

Bueno, lo primero que está pasando es que ha aparecido una nueva tecnología, la IA generativa, y como siempre, esto crea y redefine profesiones, empezando por las más cercanas: el desarrollo de software o el tratamiento de la información textual, como por ejemplo traductores, redactores o consultores

La segunda ola: la democratización de la innovación

Pero está pasando una segunda cosa importante que no solo nos explica el ascenso de muchas profesiones, sino que también nos da pistas sobre aquellas que vendrán.

La innovación siempre se mueve en dos ejes. Uno responde al riesgo de mercado, donde la gran pregunta no es si se puede hacer o no —claro que se puede hacer— sino si el mercado lo adoptará. El otro responde al riesgo de invención: ¿encontraré la manera de hacerlo posible? Son dos riesgos muy diferentes. En el riesgo de mercado, el market-fit es capital. En el otro, no tiene ninguna importancia: si encuentras una manera de vencer el cáncer, no hará falta hacer marketing, derribarán la puerta para poder acceder.

Pero no es esta dimensión la que nos interesa hoy, sino la otra. Hay innovaciones que se hacen desde los equipos de I+D, mientras que otras las hacen los usuarios: usuarios tan especializados como queramos, pero usuarios. ¿De qué depende esto? De las barreras de entrada de la tecnología. Si son muy altas, solo estará al alcance de especialistas. Por el contrario, en la medida que bajan, la tecnología se democratiza y florece la innovación de usuario.

Hay innovaciones que se hacen desde los equipos de I+D y otras que hacen los usuarios. Depende de las barreras de entrada de la tecnología

Bueno, exactamente esto es lo que está pasando.

Hoy en día la IA generativa ha bajado el listón para hacer muchas cosas: desde traducir hasta programar, desde hacer análisis de datos hasta redactar. Todo esto a un nivel de pericia sorprendente. Nos encontramos, pues, en un momento de eclosión de la innovación de usuario. Muchas tareas que antes requerían contratar servicios de expertos —especialmente en programación o análisis de datos— están ahora al alcance de muchos usuarios, que crean sus propias aplicaciones, sus propios análisis y automatizaciones, y al hacerlo transforman las organizaciones y sus propios trabajos

Una ola de innovación bottom-up sacude y redefine nuestras empresas. Y, junto con esta, tenemos otra top-down protagonizada por los agentes de IA.

Cinco profesiones emergentes en torno a la IA

Pero vamos a las profesiones.

La primera es el Chief AI Officer (CAIO), una figura de la cual se hablará mucho. Su función esencial es definir una estrategia de IA y coordinar su uso y el despliegue entre los departamentos de tecnología y datos y los usuarios. En este momento es una posición a medio camino entre la innovación y la tecnología: en definitiva, se trata de hacer la transformación de la empresa a partir de estrategias bottom-up y top-down. Su objetivo es convertir la IA en una capacidad organizativa que redefina la empresa.

La segunda posición más clave y más buscada es el AI Solutions Architect. Son quienes crean y desarrollan agentes, el elemento más transformador de la IA generativa. Los sistemas multiagentes automatizan procesos enteros: desde contratos hasta recursos humanos, o incluso redefiniendo los ERPs y CRMs, que pasan de ser dashboards donde buscas oportunidades y leads a sistemas de agentes que no solo los buscan por ti, sino que personalizan mensajes y gestionan relaciones

El GTM Engineer (Go-to-Market Engineer) es uno de los perfiles más nuevos y en mayor ascenso. Está a medio camino entre marketing, ventas y tecnología. Su objetivo es redefinir la manera como la empresa vende, capta clientes y escala estas ventas. Lo encontraréis desde creando workflows con HubSpot o Salesforce hasta diseñando sistemas personalizados de scoring y comunicación automatizada con clientes.

Estamos en un momento de cambio y de oportunidad, en el que empiezan a aparecer las profesiones del futuro y se configuran las empresas del futuro

Muy relacionado con este tenemos el Growth Marketer, el especialista en crecimiento. El modelo AARRR define su rol: Acquisition, Activation, Retention, Revenue y Referral. Trabaja con efectos red, con cómo activarlos dentro de las empresas, redefine canales y reduce el churn. Es un perfil similar al GTM Engineer, pero a menudo más analítico y técnico en la vertiente del marketing basado en datos.

Finalmente, el Legal Engineer es también un perfil en alza. Su función es gestionar miles de contratos, asegurarse de que se cumplen regulaciones complejas e integrar la tecnología en los procesos legales. Es un jurista con el apoyo de AI Solutions Architects, o bien un perfil mixto. El mundo legal está cambiando rápidamente: especialmente en contratos, empresas líderes como OpenAI lo hacen prácticamente todo con agentes. Los equipos legales han pasado de tener mucha gente ejecutando tareas repetitivas a tener perfiles que dirigen, controlan y diseñan procesos más que ejecutarlos. Las largas horas de los asistentes legales o financieros júniors revisando contratos han pasado a la historia, y con ellas uno de los trabajos más pesados

Un momento de cambio… y de oportunidad

Este es solo un ejemplo de un mundo que está cambiando muy rápidamente. No de manera uniforme, pero sí de manera profunda. Hemos hecho una pincelada y hemos dejado muchas cosas sin tocar: el mundo de la I+D, que vive la transformación más importante desde el principio de la humanidad, con agentes que investigan autónomamente; o el mundo de las finanzas, la consultoría y tantos otros sectores.

Estamos en un momento de cambio, que es también un momento de oportunidad. Un momento en el que empiezan a aparecer las profesiones del futuro y se configuran las empresas del futuro. Un momento apasionante para participar en el dibujo de este futuro.