La irrupción de la inteligencia artificial generativa en el mercado laboral no tendrá un "impacto neutro" entre hombres y mujeres, sino que las desigualdades existentes se podrían ver amplificadas en el futuro. Esta es una de las principales conclusiones de un informe de la Cambra de Comerç de Barcelona. El estudio señala que el efecto de esta tecnología será más elevado entre las trabajadoras (30%) que entre los trabajadores (23%) y que, de media, afectará a una de cada cuatro ocupaciones.

Durante la presentación del estudio, la directora de Análisis Económico de la Cambra y directora del Observatorio Mujer, Empresa y Economía, Carme Poveda, ha alertado de que es necesario "evitar" que las trabajadoras de entre 35 y 54 años "salgan del mercado laboral porque les queda mucha trayectoria" por delante. Poveda ha reclamado trabajar por la cualificación de competencias en habilidades digitales, analíticas y relacionales, así como incorporar la perspectiva de género en las políticas de empleo. También ha subrayado la importancia de "romper con la segregación de género desde la formación" y de adaptar las políticas activas "a la nueva realidad".

Las ocupaciones más expuestas: administrativas, contables y telemarketing

El informe identifica los empleos administrativos, contables y de telemarketing como los más expuestos a la transformación o a la automatización derivada de la inteligencia artificial. Según el análisis del Observatorio Mujer, Empresa y Economía, los hombres representan un 34% del empleo que está menos impactado por esta transformación, con más presencia en puestos de trabajo manuales y técnicos, mientras que las mujeres solo representan un 23% de estos empleos menos expuestos, dado que ocupan más trabajos administrativos y de gestión. Entre los 25 empleos más afectados por la IA, las mujeres ocupan más del 50% de los puestos de trabajo en 17 de estas categorías. Poveda ha advertido que "las mujeres están más presentes en los empleos más expuestos a la IA y además tienen más brecha en competencias digitales, y esto limita la capacidad de adaptarse a la nueva realidad del mercado".

Otro factor relevante es el peso de estos trabajos en el conjunto del empleo femenino. Los cuatro empleos altamente expuestos —puestos administrativos sin atención al público (73,9% de mujeres), puestos administrativos con atención al cliente (72,3%), asistentes administrativos (68,3%) y empleados de contabilidad (60,6%)— emplean a un 16,3% de las mujeres. En cambio, en el caso de los hombres, los empleos altamente expuestos son de carácter técnico y tecnológico —programadores informáticos, analistas de software, agentes comerciales o especialistas en bases de datos— y solo concentran el 7,2% del empleo masculino total. Además, según Poveda, estos perfiles masculinos "tienen más fácil la readaptación en un entorno de IA" por la naturaleza técnica del trabajo.

La Cambra ha precisado que la exposición elevada no mide directamente el riesgo de sustitución de puestos de trabajo, sino el potencial de automatización de tareas, por un lado, y de complementariedad con el trabajo humano, por el otro. Es decir, no todos los puestos altamente expuestos desaparecerán, sino que muchos transformarán sus funciones y requerirán nuevas habilidades por parte de los trabajadores. El estudio descarta que esta transformación tecnológica tenga "un impacto en la contratación global" en Catalunya en estos momentos.

Sin embargo, sí que hay "indicio de afectación" en algunos grupos concretos de exposición alta, en los cuales se han reducido las contrataciones un 7,7% entre 2023 y 2025. En esta categoría se cuentan teleoperadores, empleados administrativos, operadores de telemarketing, analistas, programadores y diseñadores web y multimedia, asistentes de dirección, telefonistas, recepcionistas, empleados de agencias de viajes y de contabilidad. "La IA está transformando puestos de trabajo, pero no está destruyendo empleo hoy en día", ha resumido Poveda, que ha explicado que, aunque se han incrementado los despidos en sectores como las actividades administrativas (+513,5%), la información y las comunicaciones (+327,5%) y los servicios profesionales (+139,9%), la economía, con máximos históricos de empleo, ha podido absorber a estos trabajadores en otras empresas.

El informe pone el foco en el sector financiero, que se está "reconfigurando internamente" con una redistribución de tareas: se reducen las de oficina y contabilidad y se incrementan las de mediación financiera y seguros. En el sector tecnológico, el estudio detecta una "tendencia negativa en la contratación", que atribuye a un "reajuste" a las necesidades actuales después del boom posterior a la pandemia.

"Ahora las necesidades de las empresas son otras, porque se ve el potencial de la IA y se está reajustando, pero, sin embargo, no se está reduciendo empleo", ha matizado Poveda. Finalmente, la Cambra considera "importante" que las empresas formen a sus trabajadores en el uso de las herramientas de inteligencia artificial, en lugar de "buscar fuera" perfiles externos con estos conocimientos. La formación interna, según el ente cameral, es clave para evitar que los colectivos más vulnerables queden descolgados de un mercado laboral que ya ha empezado a transformarse.