La inteligencia artificial tiene un impacto "muy significativo" sobre la mitad de las organizaciones de los sectores económicos punteros. Así lo recoge el nuevo informe IV Observatorio de la Nueva Economía, presentado por el Consorci de la Zona Franca de Barcelona, que analiza ocho sectores líderes de la llamada "nueva economía". Según el estudio, la IA también tiene un impacto "moderado" sobre un 38% de las entidades y un impacto "bajo" sobre otro 12%. Solo un 1% de las organizaciones afirma que el impacto de la IA es "nulo". Los profesionales encuestados por el estudio señalan como principales motores de transformación económica la adopción masiva de la inteligencia artificial, con un 24% de las respuestas, y la automatización de procesos y la robótica, con un 15%. Estas dos fuerzas se perciben como los factores que más están condicionando la evolución del tejido productivo en los sectores analizados.
Además de la IA y la automatización, los profesionales encuestados identifican otros motores de transformación para los próximos años. La transformación del talento y las nuevas competencias es el tercer factor más mencionado, con un 13% de las respuestas, seguido de la transición energética y la descarbonización, con un 11%. Los avances científicos y tecnológicos y la consolidación de nuevos modelos de negocio empatan con un 9% cada uno. Otros elementos que los encuestados consideran relevantes son la economía de los datos, con un 8%; la reindustrialización y la fabricación avanzada, con un 7%, y la convergencia entre diferentes sectores económicos, con un 4%. Esta diversidad de factores refleja la complejidad del proceso de transformación que viven los sectores de la nueva economía.
La IA, el sector con mayor crecimiento previsto
Siguiendo con la inteligencia artificial, el 60% de los profesionales encuestados creen que esta tecnología será el sector de la nueva economía que experimentará un mayor crecimiento hasta 2030. Le siguen la energía, con un 14% de las respuestas, y la salud, con un 12%. Estos datos ponen de manifiesto la confianza de los profesionales en el potencial de la IA como motor de crecimiento económico en los próximos años. En cuanto a la inversión, las principales dificultades identificadas por los profesionales para incrementar la innovación son la dificultad para medir el entorno de la inversión, con un 26% de las respuestas, las limitaciones presupuestarias, con un 20%, y la incertidumbre económica, con un 18%. Estos factores condicionan la capacidad de las empresas para destinar recursos a proyectos innovadores y para desarrollar nuevas tecnologías.
Además, el 72% de las empresas emergentes que han participado en el estudio afirman que aumentarán su plantilla durante el próximo año. De estas, un 40% prevé contratar entre 1 y 2 trabajadores, un 20% busca entre 3 y 5 personas, y otro 12% quiere incorporar más de 5 personas. Estos datos reflejan el optimismo del sector emergente en cuanto a su capacidad de crecer y de generar empleo en los próximos meses. El informe del CZFB se ha nutrido con las respuestas de 1.792 profesionales de ocho sectores representantes de la nueva economía: la aviación y el espacio, la agroalimentación, los videojuegos, el talento, la ciencia, la salud, la inteligencia artificial y la energía. El consorcio ha presentado los resultados del informe como antesala del Barcelona New Economy Week (BNEW) 2026, que se celebrará del 5 al 7 de octubre en el DFactory de Barcelona. Este evento reunirá a profesionales y empresas de los sectores analizados para debatir sobre las tendencias y los retos de la nueva economía.
