Meta ha recibido una multa de 19.800 millones de euros por violar la ley de protección de datos en el estado de Nuevo México. La compañía, antiguamente Facebook, reveló en 2018 que la empresa de análisis político Cambridge Analytica había obtenido indebidamente información privada de hasta 87 millones de usuarios de la red social. La empresa utilizó estos datos para elaborar perfiles de votantes estadounidenses. En otro orden, Meta ha presentado las cuentas de los nueve primeros meses del año con un beneficio acumulado de 46.600 millones de euros, una cifra que representa un 39% más que en el mismo período del ejercicio anterior. La compañía propietaria de WhatsApp, Instagram y Facebook ha facturado 161.500 millones entre enero y septiembre, un 29% más interanual. Si se mira solo el tercer trimestre, la progresión es aún más acentuada. Meta ha registrado un beneficio neto de 8.700 millones de euros, un 264% más interanual, y una facturación de 57.400 millones, un 26% más.

Estas cifras tan elevadas hay que leerlas teniendo en cuenta un elemento extraordinario: la compañía registró un cargo de 8.800 millones de euros derivado del acuerdo judicial del pasado agosto para cerrar las demandas de 52 estados de Estados Unidos por adicción juvenil a sus redes. Sin este cargo, los beneficios habrían sido aún mucho más altos, tal como ha reconocido la propia empresa. El fundador y director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, ha querido hacer hincapié en los progresos conseguidos en el ámbito de la inteligencia artificial. Ha destacado que en el último trimestre la compañía ha alcanzado hitos relevantes, como el lanzamiento de Muse y Muse Wonder, su primer modelo de frontera, y ha asegurado que las inversiones están dando frutos y que la empresa experimenta un avance acelerado.

Este mensaje encaja con la línea estratégica que la compañía ha seguido en los últimos meses, en que la IA se ha convertido en uno de los ejes centrales de su actividad. Por segmentos de negocio, casi la totalidad de los ingresos trimestrales ha vuelto a corresponder a la publicidad, principalmente procedente de sus redes sociales, con una pequeña parte proveniente de Reality Labs, la división especializada en el metaverso, que continúa generando pérdidas operativas. Los usuarios activos diarios de las aplicaciones han crecido un 3%, hasta alcanzar los 3.640 millones de personas, y también han aumentado las impresiones publicitarias que reciben, un 10%, así como el precio medio de cada anuncio, un 14%. Estas tres variables explican buena parte del incremento de los ingresos y confirman que el modelo de negocio basado en la publicidad continúa siendo el motor principal de la compañía.

La visión de la dirección financiera

La directora financiera de Meta, Susan Li, ha explicado que las inversiones en inteligencia artificial ya están generando ingresos publicitarios adicionales gracias a una interacción más elevada de los usuarios, a mejores recomendaciones y a una monetización más eficiente. Según su lectura, estos avances constituyen la base sobre la que se están construyendo las capacidades de Meta Superintelligence Labs, el área que, según la compañía, está creando la tecnología y la infraestructura necesarias para abrir nuevas oportunidades de ingresos y reforzar las capacidades en todo el negocio. A pesar de los buenos resultados, Meta no ha podido dejar atrás los frentes judiciales. La compañía ha señalado que continúa bajo escrutinio por asuntos relacionados con los menores de edad en varios mercados, y ha advertido que tiene varios juicios previstos en los próximos meses en Estados Unidos que podrían afectar a su negocio.

Esta circunstancia introduce un elemento de incertidumbre en el horizonte de la empresa, aunque de momento los inversores han preferido fijarse en la fortaleza de las cuentas presentadas. De cara al futuro, Meta ha indicado que espera continuar invirtiendo de forma intensiva en su negocio principal y en las iniciativas emergentes de inteligencia artificial, y se ha mostrado confiada en conseguir un sólido crecimiento de ingresos en el año 2027, sin hacer estimaciones concretas. En cuanto a los gastos de capital, que incluyen las infraestructuras de IA, la compañía ha elevado el mínimo de su previsión para el conjunto de 2026 hasta los 120.000 millones de euros, desde los 115.000 millones anteriores, y ha mantenido el máximo en 128.000 millones. Para el cuarto trimestre, espera unos ingresos de hasta 67.500 millones.

Además, la empresa ha anunciado la creación de una nueva clase de acciones ordinarias de clase C cotizadas en bolsa y sin derecho a voto, que entrarán en vigor en enero de 2027. También ha revelado una reducción de personal del 15% interanual, y ahora tiene 66.775 trabajadores. Desde el inicio de 2026, las acciones de Meta se han revalorizado casi un 50% en bolsa, un dato que refleja la confianza de los mercados en la estrategia de la compañía y en su capacidad de continuar creciendo a pesar de los retos regulatorios y judiciales que tiene pendientes.