Los precios de los carburantes han vuelto a bajar esta semana, y ya son tres las semanas consecutivas de retroceso. La gasolina ha sido la más beneficiada por esta tendencia, con un abaratamiento acumulado que supera el 8% desde que entró en vigor la rebaja fiscal publicada por el Gobierno de España a principios del mes de octubre. Esta evolución ha permitido al combustible alejarse de los máximos anuales que había alcanzado justo antes de la entrada en vigor de la medida, cuando había encadenado trece subidas consecutivas desde junio.
El precio medio del litro de gasolina se ha situado esta semana en 1,780 euros, después de bajar un 0,5% respecto a la semana anterior. Con esta nueva rebaja, el combustible toca mínimos desde finales de agosto y consolida el efecto de la bonificación fiscal, que ha vuelto a situarse en los 20 céntimos por litro, desde los cinco céntimos que estaban en vigor hasta el 1 de octubre. En las últimas tres semanas, la gasolina ha acumulado un descenso del 8,24%, una cifra que refleja la intensidad de la medida y su impacto directo sobre el precio que pagan los consumidores.
El gasóleo también ha registrado un descenso esta semana, pero su evolución ha sido mucho más contenida. El precio medio del litro se ha consolidado en los 1,889 euros, con una caída de tan solo el 0,007% respecto a la semana anterior. En las últimas tres semanas, este combustible ha acumulado una bajada del 2,3%. Hay que tener presente que el gasóleo ya contaba con una rebaja de 20 céntimos por litro desde principios de septiembre, por lo que parte del efecto fiscal ya estaba incorporado en su precio antes de que comenzara esta serie de bajadas.
Un calendario de bonificaciones escalonado
Las bonificaciones aprobadas por el Gobierno español para los carburantes forman parte del tercer paquete de medidas para hacer frente al impacto del conflicto en Oriente Medio y se aplican en el ámbito del Impuesto sobre Hidrocarburos. El calendario prevé 20 céntimos por litro a la gasolina y al gasóleo a partir de octubre, 13 céntimos en noviembre y 6 céntimos en diciembre. Además, se ha establecido una cláusula de salvaguarda automática para el caso de que el precio del petróleo todavía siga elevado: si los precios suben por encima del 15%, se volvería a los 20 céntimos de rebaja en noviembre o en diciembre.
Con esta nueva bajada, ambos carburantes se alejan de la cota de los dos euros por litro a la que se habían ido acercando durante las últimas semanas de septiembre, cuando llegaron a tocar máximos desde 2022. La tendencia al alza de los meses anteriores, desde el estallido del conflicto en Irán, había propiciado que los combustibles se acercaran a los niveles que habían registrado durante el verano de 2022, cuando la gasolina llegó a los 2,141 euros y el gasóleo a los 2,1 euros.
A pesar de las bajadas de las últimas semanas, llenar el depósito sigue siendo más caro que hace un año. Con los precios actuales, llenar un depósito medio de 55 litros de gasóleo tiene un coste de 103,89 euros, unos 26,54 euros más que hace un año, cuando ascendía a unos 77,55 euros. En el caso de los vehículos de gasolina, llenar un depósito medio de 55 litros supone actualmente un desembolso de unos 97,9 euros, unos 16,34 euros más que hace un año, cuando se situaba en los 81,56 euros. Esta comparación pone de manifiesto que, a pesar del alivio fiscal, los precios siguen siendo muy superiores a los de antes del estallido del conflicto.
El precio de los carburantes depende de múltiples factores, como su cotización específica, que es independiente de la del petróleo, la evolución del crudo, los impuestos, el coste de la materia prima y de la logística y los márgenes brutos. Además, la evolución de la cotización del crudo no se traslada directamente a los precios de los carburantes, sino que lo hace con un decalaje temporal, de forma que las variaciones del mercado petrolero pueden tardar semanas o incluso meses en reflejarse en el precio que se paga en la gasolinera.
Con los niveles actuales, el precio de la gasolina sin plomo de 95 se mantiene en el Estado por debajo de la media de la Unión Europea, situada en 1,991 euros el litro, y de la zona euro, con un precio medio de 2,059 euros. En el caso del gasóleo, el precio en el Estado también es inferior al de la media de la UE, que es de 2,138 euros, y al de la zona euro, donde marca un precio de 2,189 euros. Esta diferencia respecto a los vecinos europeos es un elemento que los consumidores españoles valoran positivamente, aunque no compensa del todo el encarecimiento respecto a los niveles de años anteriores.