Los perfiles digitales y con dominio de la inteligencia artificial se han convertido en los profesionales más solicitados por las empresas en la Comunidad de Madrid, en un contexto marcado por la escasez de trabajadores cualificados que puedan cubrir las vacantes que genera un mercado laboral cada vez más dinamizado por la tecnología. Estos perfiles son necesarios en sectores tan diversos como el comercio minorista, la logística, las finanzas o la ciberseguridad, y las compañías compiten por atraerlos en una región que concentra una parte creciente del empleo generado en todo el Estado. Según los datos disponibles, uno de cada cinco puestos de trabajo generados en España durante el último año se ha creado en la Comunidad de Madrid.
Solo durante el mes de marzo, la región registró una caída del paro interanual del 3,8%, dejando la cifra de desocupados en 282.625 personas. Estos datos reflejan el dinamismo de una economía que vive el llamado efecto sede, es decir, la atracción de grandes empresas tecnológicas que establecen sus centros de decisión y operativos en la capital. Este fenómeno, según ha explicado a EFE la directora de la oficina de logística de Madrid de Randstad, Arantxa de la Fuente, promueve que ciudadanos de otras comunidades autónomas se desplacen en busca de oportunidades laborales.
Los empleos tecnológicos encabezan la demanda
Según los datos de Randstad, las profesiones más solicitadas en Madrid son precisamente las relacionadas con posiciones digitales, tecnológicas y de inteligencia artificial. No obstante, también se ha detectado un aumento significativo de las ofertas en el sector de la construcción y en los oficios técnicos, ámbitos que tradicionalmente habían quedado en un segundo plano durante los años de la crisis financiera, pero que ahora vuelven a requerir profesionales especializados. Sobre estos últimos, De la Fuente ha reconocido que existe una alta demanda motivada por la escasez de perfiles disponibles, una situación que afecta especialmente a las empresas madrileñas.
La directiva de Randstad ha cifrado en un 75% el porcentaje de empresas madrileñas que sufren escasez de talento y dificultades reales para cubrir las vacantes que tienen abiertas. Esta cifra se eleva hasta el 82% cuando se trata de perfiles cualificados, es decir, aquellos que requieren una formación específica o una experiencia demostrable en áreas concretas. Esta situación genera un círculo vicioso: las empresas no encuentran los profesionales que necesitan, lo cual ralentiza su capacidad de crecimiento e innovación, y a la vez los trabajadores cualificados reciben ofertas múltiples y pueden elegir entre varias opciones, lo cual encarece aún más su contratación.
La IA comprende desde funciones básicas hasta ingeniería de ciberseguridad
En cuanto a la inteligencia artificial, la responsable de Randstad ha destacado la gran variedad de perfiles que engloba esta tecnología. La demanda no se limita a ingenieros de datos o especialistas en aprendizaje automático, sino que también incluye posiciones más básicas, como técnicos de soporte o administrativos con conocimientos de herramientas de IA. Asimismo, se requieren profesionales para funciones de control financiero, analistas de producto y, especialmente, ingenieros de ciberseguridad, un ámbito donde la inteligencia artificial está cada vez más presente tanto para la defensa como para el ataque. Esta diversidad de perfiles refleja la madurez de un sector que ya no es un ámbito reservado a expertos, sino una competencia transversal necesaria en prácticamente cualquier departamento de una empresa moderna.
Los datos de LinkedIn también corroboran el auge de la inteligencia artificial en el ámbito laboral. Según su base de datos, los ingenieros y directores de IA, así como los analistas de producto, figuran entre los empleados en auge en Madrid. Esta lista se ha elaborado a partir de la evolución de las ofertas y las contrataciones en los últimos años, e incluye también otras profesiones no tecnológicas, pero igualmente en expansión, como productores audiovisuales, responsables de políticas públicas y directores de centros educativos. Esta diversificación refleja que Madrid no solo es un polo tecnológico, sino también un centro de servicios avanzados y de innovación en sectores tradicionales.
