Estados Unidos y los Emiratos Árabes Unidos han acordado poner en marcha un equipo conjunto para acelerar el desarrollo de aplicaciones de inteligencia artificial con fines militares. La alianza, impulsada por el Mando Central de los Estados Unidos (CENTCOM), supone la primera vez que el país norteamericano crea un grupo de trabajo bilateral de estas características. El equipo, bautizado como Task Force Talon Synapse, se pondrá en marcha en las próximas semanas y establecerá su base en la capital de los Emiratos.

Lo formarán una veintena de profesionales estadounidenses y emiratíes especializados en inteligencia artificial, análisis de datos y ciberseguridad. El comandante del CENTCOM, el almirante Brad Cooper, ha calificado el acuerdo como un hito histórico y ha subrayado la importancia de trabajar con uno de los socios más capaces de la región para proporcionar avances en IA a los combatientes. El grupo de trabajo se centrará en la integración de herramientas de IA para tareas de inteligencia, la protección de infraestructuras críticas y el seguimiento del entorno de seguridad regional.

La creación de este equipo es el resultado de conversaciones que se iniciaron el año pasado entre el almirante Cooper y el consejero de Seguridad Nacional de los Emiratos, Sheikh Tahnoon bin Zayed Al Nahyan, una figura clave en la industria tecnológica del país. La idea se concretó después de que, el mes pasado, representantes del CENTCOM se reunieran con líderes del sector de la IA y altos cargos de la defensa emiratí en una visita a la región. Esta iniciativa llega después de que Estados Unidos haya aflojado recientemente las restricciones a la exportación de chips de IA avanzados hacia los Emiratos, una medida que se ha interpretado como un incremento de la cooperación tecnológica.

Las relaciones de defensa entre los dos países se han intensificado en los últimos meses, en un contexto de tensiones en Oriente Medio. Sheikh Tahnoon, que también preside el gigante tecnológico G42, ha jugado un papel clave en la mediación entre las partes y ha sido el interlocutor principal en las negociaciones. Su doble condición de responsable de seguridad nacional y de líder empresarial ha facilitado el entendimiento entre las dos administraciones. La colaboración en IA militar no es la única área de cooperación. A principios de año, los Emiratos adquirieron aviones de combate F-35 y drones armados a compañías estadounidenses, en un movimiento que reforzó su posición como socio militar privilegiado de los Estados Unidos en la región.

Las reacciones al acuerdo

El anuncio de la alianza ha sido celebrado por las autoridades de los dos países, que ven en la IA una herramienta para mejorar la seguridad y la eficiencia de las operaciones militares. El CENTCOM ha defendido la iniciativa como una forma de mantener la ventaja tecnológica ante actores regionales que también están invirtiendo en IA. No obstante, el acuerdo también ha despertado críticas. Algunos sectores de Estados Unidos han expresado preocupación por la posibilidad de que la transferencia de tecnología pueda acabar en manos de terceros países, en un contexto de tensiones geopolíticas y de competencia por la hegemonía de la inteligencia artificial.

En la región, la colaboración entre Estados Unidos y los Emiratos se ve con recelo por parte de otros actores, que consideran que esta alianza refuerza el papel de los Emiratos como potencia militar emergente y puede alterar el equilibrio estratégico en Oriente Medio. La integración de la IA en las operaciones militares plantea debates sobre la regulación de estas tecnologías y sobre la necesidad de establecer límites éticos en su uso en conflictos armados.