El centro de excelencia que Bayer posee en Sant Joan Despí (Barcelona), con un alcance global para toda la multinacional, está recogiendo los frutos de la aplicación de la inteligencia artificial, de forma transversal, en todas sus áreas de trabajo. De los 800 profesionales que componen el equipo, el 40% está dedicado íntegramente a la optimización de procesos mediante la incorporación de nuevas tecnologías, entre ellas la IA; "aunque de una manera u otra todos integran la IA en su día a día", argumenta Anita Gómez, responsable de operaciones del centro GBS en Barcelona.

La compañía ha estado explorando y trabajando con inteligencia artificial (IA) en diversas áreas durante varios años, implementando tecnologías de IA en investigación y desarrollo, agricultura y salud. Así, a medida que la IA ha avanzado, se han intensificado los esfuerzos en este campo. "La IA es un facilitador clave para acelerar el desarrollo de productos, mejorar la investigación, la producción y la gestión", destaca Anita Gómez. 

Hoy por hoy, son varios los avances obtenidos. En global, en el área farmacéutica, se ha mejorado la producción entre un 30% y un 40% y, para 2030, la compañía se plantea acelerar en un 40% la productividad de procesos de I+D. "Nuestro enfoque se basa en generar impacto a lo largo de toda la cadena de valor, colaborando con universidades y aplicando siempre un uso ético y responsable de la tecnología", concreta.

La responsable de operaciones del centro GBS cita ejemplos en desarrollo y en uso para cada una de las áreas: farmacéutica, productos de autocuidado y agricultura. En salud, en concreto en radiología, "estamos explorando modelos que permiten diagnósticos más precisos y rápidos, lo que reduce la carga de trabajo de los profesionales médicos y mejora la consistencia en el diagnóstico".

En el ámbito de farmacia, "hemos desarrollado un modelo de datos que nos permite anticipar la demanda y ajustar la planificación de la producción para asegurar que nuestros productos lleguen a las farmacias tan pronto como los pacientes lo necesitan".

También saca a relieve los avances obtenidos en agricultura. En este segmento, han desarrollado "plataformas de precisión que ayudan a los agricultores a tomar decisiones informadas". A la vez, han implementado "modelos predictivos que aseguran el momento óptimo de la cosecha. De este modo, optimizan la producción de alimentos, reduciendo el desperdicio y mejorando la eficiencia". A través del análisis de imágenes se puede asegurar el momento óptimo de la cosecha, lo que optimiza la producción de alimentos, reduce el desperdicio y mejora la eficiencia del agricultor en general. El hub de excelencia de Barcelona ha participado en el desarrollo de esta tecnología que en la actualidad ya se usa en los centros de investigación que la multinacional posee en Almería, concreta Anita Gómez.

Otro segmento de actuación se concentra en la sostenibilidad. Bayer ayuda a los proveedores a reducir la huella de carbono analizando los datos de los más de 90.000 proveedores de la multinacional en todo el mundo.

Anita Gómez, responsable de operaciones del centro de excelencia de Bayer en Barcelona

25 años con visión global

En la actualidad, y con 25 años de experiencia acumulada, el centro de excelencia de Bayer en Sant Joan Despí tiene en marcha 100 proyectos en múltiples áreas. "En estos 25 años nuestro centro ha ido creciendo en personal, perfiles y en proyectos con un mayor valor añadido para la organización global", concreta la directiva.

Preguntada sobre la aplicación de la IA para investigación de moléculas, Anita Gómez declara a ON ECONOMIA que, a finales de 2024, "integramos una nueva área con la que este centro sumaba a sus capacidades la labor de apoyo a las tareas de investigación y desarrollo global para el avance de la innovación en salud y agricultura".

En concreto, el nuevo equipo presta servicio a todas las divisiones de Bayer, apoyado en perfiles eminentemente científicos y que se ocupan del soporte a las operaciones en ensayos clínicos y gestión de procesos de seguridad y calidad de los medicamentos, así como la automatización de datos para mejorar la precisión y la toma de decisiones en agricultura.

En el centro trabajan más de 800 personas que destacan en términos de diversidad (56% mujeres, más de 50 nacionalidades y una media de edad de 38 años). En estos 25 años, ha evolucionado desde procesos contables y administrativos hacia tareas de mayor cualificación, entre las que se integran la digitalización de procesos y la aplicación de la IA.