El debate sobre el uso de las redes sociales en los menores de edad está abierto. Después del precedente de Australia, donde ya se aplica la ley, y del anuncio de Francia, ahora se suma el del gobierno español liderado por Pedro Sánchez. Los expertos insisten en que los estudios comparativos con prohibiciones como el tabaco o el alcohol no son aplicables al uso tecnológico, ya que consideran que, después de los 16 años, lanzar al vacío a un menor de edad para entrar de lleno en el mundo digital también puede ser contraproducente. Los expertos subrayan que lo mejor es la gradualidad, enseñar y educar en un mundo digital y no poner barreras.
Precisamente, una de las voces acreditadas que en las últimas horas se ha posicionado es AMETIC, asociación de industriales digitales en toda España, los cuales consideran que como representantes del sector digital, "somos plenamente conscientes de los riesgos a los que se enfrentan los menores en el entorno online y trabajamos de forma continua para mitigarlos mediante herramientas más seguras y diseño responsable", admiten en un comunicado. Y añaden: "Consideramos imprescindible la colaboración entre la industria, administraciones, familias y el sistema educativo. Al mismo tiempo, reconocemos que el formato digital es parte esencial del desarrollo de niños y adolescentes: es un espacio donde aprenden, se informan, crean, socializan y ejercen derechos fundamentales como el acceso a la información y la participación".
Más trabajo, menos prohibiciones
Por eso, desde AMETIC consideran que prohibir o imponer límites rígidos al acceso a redes sociales es una solución que puede resultar ineficaz e incrementar brechas a largo plazo. En lugar de restringir su presencia en entornos digitales que ya forman parte de su realidad, defienden un enfoque que priorice el interés superior del menor en el diseño de servicios y productos, establezca niveles de protección graduados según la edad y el riesgo, y promueva que las familias puedan tomar decisiones informadas apoyadas por herramientas fiables, configuraciones seguras por defecto y una alfabetización digital real
Para concluir, aseguran que su "objetivo es avanzar hacia un ecosistema digital que sea seguro, inclusivo y formativo, donde los menores estén protegidos, pero también capacitados para desarrollarse con autonomía y criterio en un mundo que es —y continuará siendo— digital".
