Adrià Izard, durante una conversación con ON-IA, sitúa la inteligencia artificial no como una simple tecnología emergente, sino como una auténtica revolución transversal que está redefiniendo los fundamentos mismos de cómo trabajamos y vivimos. Su visión va más allá de la máquina; la concibe como una herramienta de uso cotidiano y, de forma más sugerente, como un "compañero de viaje" inseparable en nuestro camino hacia el futuro.

Este paradigma se materializa de forma práctica en su rol como director de Ventas de Perk en España y Portugal. Explica cómo la compañía ha ejecutado una transformación estratégica fundamental: dejar atrás su identidad como una agencia de viajes tradicional para convertirse en una solución multimodal integral para empresas. El núcleo de esta evolución reside en la automatización y digitalización de tres procesos críticos y a menudo caóticos: los gastos, los viajes corporativos y la facturación.

¿Qué es para usted la inteligencia artificial?
Para mí es una revolución. Al final es una herramienta que ha venido para cambiar la forma en que trabajamos y creo que se aplica a muchos campos. En mi día a día es una herramienta que utilizo constantemente, desde ayudarme a cocinar, ayudarme a elegir dónde ir de vacaciones o ayudarme a saber qué ropa me tengo que poner.

Creo que tiene muchas aplicaciones que todavía estamos descubriendo, también la forma en que vivimos. Prácticamente, podría ser un compañero de viaje. Es una gran herramienta que está sustituyendo también la búsqueda en internet de muchos contenidos, porque tiene mucha información de forma muy rápida.

Entrevista Adrià Izard, ON IA / Foto: Carlos Baglietto
Adrià Izard, director de Ventas de Perk en España y Portugal |  Carlos Baglietto

¿Si se encontrara a una persona desconocida por la calle, qué le diría que es Perk?
Éramos una agencia de viajes, ahora somos una solución que está enfocada a hacer la vida más fácil de aquellas empresas que viajan, que pasan gastos o que procesan facturas. Ahora nos hemos convertido en una solución transversal multimodal que también trabaja con gastos de la oficina.

A través de un estudio hemos podido identificar que son 1,7 billones de dólares, cada año, el coste de este trabajo. Una tarea que nos hace poco productivos y que los equipos no estén motivados. Dos terceras partes de este trabajo oculto están ligadas a tareas donde nosotros como herramienta podemos ayudar y hacer la vida más fácil. 

¿Cuáles son los mercados más potentes con los que trabajan en Perk?
Nuestro foco, a pesar de ser una empresa internacional, es Europa y Estados Unidos. Son los mercados más fuertes y de mayor crecimiento. En Europa incluiríamos España, Portugal, Francia, Suiza, Alemania, Austria y Reino Unido. En América del Norte aparecen Estados Unidos y Canadá.

¿Y qué perfil de empresa utiliza más sus servicios?
Somos transversales, nos definimos como una solución para pequeña y mediana empresa. A pesar de ello, cualquier empresa que viaje es susceptible de ser un cliente nuestro y al que aportamos valor. No tenemos ningún límite de sector, simplemente cualquier empresa que tenga esta necesidad, que crea que puede digitalizar, que puede automatizar su proceso de gastos, de facturas o de viajes, les podemos ayudar.

La IA nos permite ser más productivos con ciertas aplicaciones

¿Volviendo al ámbito más estrictamente de la IA, a escala interna, cómo aplican ustedes la tecnología en el día a día de la empresa?
Nosotros estamos en un sector, el tecnológico y de viajes, donde evidentemente la inteligencia artificial ha sido una revolución. Ha venido para hacer el trabajo más fácil y lo vemos como un vector aumentador de la productividad.

Vemos la IA como un elemento fundacional, como un elemento que nos permite ser más productivos con ciertas aplicaciones. Si vamos a ejemplos concretos, cuando un cliente reserva un hotel, muchas veces lo pagamos con una tarjeta de crédito virtual. Básicamente, lo que hacemos es enviar esta tarjeta de crédito a los hoteles antes de que el cliente llegue.

Si una persona va a Madrid esta noche y tiene una reserva, el hotel ya habrá recibido un correo nuestro con esta tarjeta de crédito virtual, pero a veces por determinadas razones, el hotel no la acaba cargando y el cliente llega sin que se haya realizado el prepago.

Lo que hacemos con inteligencia artificial es hacer una llamada al hotel para validar que han pasado la tarjeta de crédito y así hacemos que la experiencia de viaje sea lo más cómoda posible. También tenemos una tecnología de lectura de tickets de gastos. Con la ayuda de una empresa externa hemos montado un laboratorio interno de entrenamiento y, durante semanas, hemos llevado a cabo un hackathon donde se han creado soluciones tangibles que nos ayudan a hacer la vida más fácil.

Entrevista Adrià Izard, ON IA / Foto: Carlos Baglietto
Imagen de la entrevista con Adrià Izard, alto cargo de Perk |  Carlos Baglietto

¿En este proceso de implementación de la IA, qué obstáculos, ya sean técnicos o cotidianos, se han encontrado?
Hay aplicaciones para las que funciona muy bien, pero seguimos necesitando que haya una persona detrás. Lo puedo llevar a la parte de viajes. No podríamos ir a un futuro distópico en el que todo vaya solo y no haya ningún control. Creo que no es el futuro. Queremos que las personas puedan estar dedicadas, exclusivamente, a ayudar al cliente, porque el resto de tareas con menor valor añadido ya las hace la inteligencia artificial. 

¿Externamente, en el ámbito del cliente, han detectado algún factor positivo de esta implementación de la inteligencia artificial?
Uno de nuestros puntos fuertes son los informes. Estamos en una industria, especialmente la de los viajes, que tiene una tecnología muy anticuada y difícil de agregar. Gracias a la inteligencia artificial, nuestros clientes pueden analizar los datos, controlarlos y sacar informes de forma mucho más rápida. Algo tan simple como cuántas veces he ido a Madrid este año, con nuestra solución es algo que pueden encontrar en dos minutos.

Actualmente, la explosión de la IA se ve desde una perspectiva técnica. Según su criterio, ¿cuál sería una manera óptima de acercar esta tecnología a la sociedad?
Creo que hay que aterrizarla, como hemos comentado antes, estamos todavía en los días iniciales. Es una revolución y una ola espectacular que tiene muchas implicaciones, pero hay que aterrizarla y ayudar a la gente a encontrar dónde la puede acompañar. Entonces, para mí, la clave es que se haga formación y descubramos dónde nos puede ayudar y dónde no. 

¿Cuál es su opinión sobre el debate ético de la inteligencia artificial?
Lo sigo de cerca, más en el ámbito personal que profesional. Tenemos la suerte de estar en un mundo muy regulado, de estar en Europa, donde hay una gran regulación que evidentemente seguimos. Nosotros, los datos los tenemos encriptados y son datos que ya existían. Simplemente seamos más productivos.

No obstante, hay otros campos donde sí el debate ético tiene mucho peso. Un ejemplo, mi mujer es médico y en su mundo hay implicaciones mucho más concretas éticas de la inteligencia artificial. En nuestro caso particular, seguimos todas las directivas y recomendaciones, aunque somos conscientes de que no estamos en un sector expuesto éticamente como otros ámbitos. 

¿Cómo se puede encontrar un equilibrio entre la innovación y la privacidad?
Es una gran pregunta. Al final es encontrar el balance y creo que como sociedad tenemos que aprender, tenemos que seguir informándonos y tenemos que acompañarnos de los marcos legales para que como sociedad, más allá de las empresas, seamos capaces de encontrar este balance entre productividad y privacidad.

¿En un margen de cinco y diez años cómo ve el desarrollo de la IA, sea en el ámbito empresarial y social?
Creo que seremos mucho más productivos. Si miramos históricamente la economía, los grandes saltos de productividad se han producido en momentos en que ha habido una tecnología disruptiva, ya sea la electricidad, las máquinas, internet. Y creo que la inteligencia artificial tiene todos los números para ser lo que fue internet en los años 2000.

Es muy importante que a cinco años vista podamos adaptar bien esta tecnología, que sepamos encontrarle los límites y detectar dónde nos aporta valor. Es un tema de motivación. Creo que nos traerá una aceleración económica que ya vivimos ahora mismo.