Ruben Sans (Barcelona, 1981) emprendió con solo 22 años, en el sector tecnológico, y desde 2009 está implicado en la defensa de los jóvenes empresarios. Primero, a través de la patronal catalana Aijec, que presidió entre 2020 y 2025, y desde hace unas semanas, como secretario general de la española Ceaje, donde quiere aglutinar los intereses de los jóvenes empresarios de todo el Estado para ganar voz e influencia.

¿Es fácil ser joven empresario hoy en día?
Sí, es bastante fácil. Tiene las dificultades que tiene cualquier empresario, pero es fácil porque estamos en un ecosistema privilegiado, tanto a nivel de empresas como de industria, de universidades, de escuelas de negocio, etc. Barcelona es uno de los mejores lugares donde emprender y formar una empresa.

Habla de ecosistema, pero no, por ejemplo, de regulación, de burocracia, de todas estas cosas de las que a menudo los empresarios se quejan. Y nos comparamos con Estados Unidos, donde una empresa se monta en días, mientras aquí se necesitan meses o años.
Correcto. Aquí a veces tenemos un poquito más de burocracia, pero es parte de las reglas del juego. Eso sí, debemos tener en cuenta que cada vez estamos más globalizados y nos puede afectar a la competitividad.

¿Cuáles son las principales trabas a la hora de emprender?
La fiscalidad, que no es igual en todo el territorio español. La burocracia excesiva, no solo los trámites que tienes que hacer, sino que muchas veces no tienes conocimiento de los mismos porque son un montón. Y también el tiempo que se tarda, por ejemplo, en una licencia, desde que la pides hasta que finalmente se consigue, muchas veces es excesivo. Entonces, que estos tiempos fueran tan cortos como fuera posible, pero sobre todo que supieras a qué tiempos atenerte, facilitaría bastante las cosas.

Ha sido presidente de la Aijec; ahora es secretario general de Ceaje. ¿Qué diferencias observa entre el ecosistema de Barcelona y de Madrid a la hora de emprender, de levantar una empresa, incluso de la imagen del empresario?
Hay diferencia, quizás, en el ecosistema. En Madrid hay una visión del empresario más dignificada, cosa que aquí en Catalunya nos falta un poquito. Seguimos arrastrando un poco el legado del empresario malo. Ponemos un ejemplo gracioso: en el Club Super3, hasta hace unos años, el malo era el empresario. Y eso fuera no se ha visto siempre así. Pero afortunadamente es algo que se está revirtiendo.


Ya me ha dicho algunas reivindicaciones, pero la lista habitual de las patronales es más larga; hablan también de inseguridad jurídica, de falta de talento, de los costes energéticos... ¿Esta lista de quejas la hacen suya los jóvenes empresarios?
Muchas cosas sí. Pero, por ejemplo, nos gustaría, en vez de hablar de inseguridad jurídica, hablar de mejorar la calidad de la norma, o quizás que tuviéramos normas más sencillas y tuviéramos menos. Si no recuerdo mal, el año pasado estábamos hablando de 3 millones de páginas en el BOE. Es decir, que aunque quieras adaptarte absolutamente a todo, es muy difícil. Entonces, yo sí que creo que estamos en un país, y más en contexto global, donde tenemos seguridad jurídica, pero deberíamos mejorar muchísimo esta calidad de la norma y hacer menos y mejores.

¿Y la falta de talento?
Talento hay; es saber encontrarlo. Tanto Barcelona como Madrid, las grandes capitales, atraen talento. Otra cosa es cuán competitivos podemos ser para atraer este talento, pero el ecosistema es bueno. A veces tenemos países con mejor poder adquisitivo, mejores salarios e incluso mejores condiciones fiscales. Por lo tanto, este talento tienes que poder captarlo. Pero tenemos posibilidades, yo soy optimista; de hecho, tenemos grandes empresas, grandes start-ups y grandes proyectos de emprendimiento que surgen de aquí. Pero sí que a veces cuesta, y esto se tiene que revertir; el gran reto es consolidar y retener el talento.

Deberíamos mejorar muchísimo la calidad de la norma. Hacer menos y mejores

Hablaba de la imagen de los empresarios. ¿Los jóvenes emprendedores tienen mejor imagen?
Espero y deseo que sí, pero queda mucho trabajo por hacer. A veces incluso hablas dentro de círculos empresariales o institucionales y no están adaptados al presente. Mucha gente acaba asimilando al empresario con la empresa corporativa enorme o cotizada. Y, realmente, el empresario es desde la peluquería de debajo de casa con un negocio de dos o tres personas hasta la empresa donde puedas estar trabajando. Pero no todo el empresario es corporativo y tiene empresas con 2.000 trabajadores, sino que la mayor parte son pequeñas y medianas empresas.

Y hay mucho autónomo, también, que tiene una pequeña empresa. Como autónomos, ¿se sienten maltratados por las subidas de cuotas de los últimos años?
Sí que todos estos cambios normativos que ha habido año tras año te crean un poquito esta sensación de que las reglas del juego son demasiado variables. Y, de hecho, hemos visto en los últimos años que, sobre todo vía prensa, nos han puesto como unos globos sonda diciendo "multiplicaremos las cuotas por dos". Entonces, si no hay manifestaciones en contra, parece que esto ya se dé por hecho. Cuando desde las organizaciones empresariales decimos que es imposible, que nos den tiempo para podernos adaptar, entonces lo echan para atrás. Pero el daño que hace este anuncio en primera página de decir que las cuotas subirán un 200% al año siguiente es brutal, porque justo al empezar a emprender, lo primero a lo que te enfrentas es que la cuota de autónomos es más de 400 euros al mes sin tener ingresos, y esto frena a muchísima gente que quiera emprender. Para sacar adelante un negocio, lo que más buscas es la estabilidad.


¿Los políticos los tienen suficientemente en cuenta, los escuchan?
Nos escuchan, pero no lo suficiente.

¿O los escuchan y no les hacen caso?
Bueno, nos gustaría poder influir mucho más. Ya lo intentamos, pero supongo que todos jugamos al mismo juego. Nos deberían escuchar más y, sobre todo, deberíamos poder tener más influencia.

Imagino que este es uno de sus objetivos en Ceaje. ¿Cómo lo luchará?
Tenemos una representatividad muy alta y la forma en que queremos tener más influencia es estar más unidos. Yo, personalmente, estoy encabezando el hecho de trabajar para esto, que todos los jóvenes empresarios dentro del Estado estemos más unidos y tengamos una voz más única; nos será mucho más fácil influir en las decisiones que nos puedan afectar. Especialmente intentando ir de abajo hacia arriba, es decir, que todas las asociaciones de jóvenes empresarios del Estado puedan trasladarnos la problemática que tiene cada una. Es evidente que las 5 o las 10 primeras serán comunes, pero luego habrá peculiaridades de cada zona, y nosotros esto lo podemos paquetizar y no solo representarlo, sino ponerlo sobre la mesa para favorecer medidas que ayuden a revertir situaciones que sean negativas para los empresarios o para los negocios o para los mismos trabajadores.

Habla de unir a los jóvenes empresarios. ¿Los jóvenes empresarios creen en el asociacionismo?
Los que están en las asociaciones sí, creen mucho. Lo que tenemos que conseguir es captar a los que no estén en las asociaciones. Y de hecho, de forma natural, muchas veces se captan porque cuando tienen una problemática, entonces vienen a llamar a la puerta, como es normal, ¿no? Muchas veces no eres consciente de que requieres este asociacionismo hasta que no tienes un problema, hasta que no encuentras una traba o simplemente que no sabes cómo resolver una situación. Entonces las organizaciones, tanto por el networking que podamos hacer entre nosotros como especialmente por asesoramiento o dar voz a través de instituciones y gobiernos, es realmente cuando los socios que vienen se acaban consolidando.

Ya me ha dicho alguna, pero ¿cuáles son sus prioridades en la secretaría general de Ceaje?
Una de las máximas prioridades es tener voz fuera. Las asociaciones de cada comunidad ya tienen su propia voz, entonces nosotros intentaremos elevarlo a nivel europeo e internacional. Entonces tenemos previsto participar en eventos, por ejemplo, en septiembre en la cumbre del G20 joven en Viena, donde iremos con una delegación de jóvenes empresarios de todo el territorio. La primera semana de noviembre se hará la Cumbre Iberoamericana de Jóvenes Empresarios, al día siguiente el Encuentro Empresarial Iberoamericano, y va todo englobado dentro del Congreso de jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica. Y al final de año, que es una cosa que funcionará especialmente bien, haremos un premio nacional en el ámbito de toda España de jóvenes empresarios.


En el ámbito español, ¿qué les piden a los políticos, cuáles son las prioridades?
Las tenemos que acabar de ver porque justo no hace ni un mes que he entrado e, independientemente de las que yo pueda pensar, lo que queremos es nutrirnos de las prioridades que tengan todas las asociaciones. Pero, por ejemplo, esta tasa fija de autónomos que facturen menos de 80.000 euros, que es una norma europea, me parece que somos el único país de Europa que no lo ha aplicado; pues será un punto de partida. Pero a partir de aquí, sobre todo, lo que intentaremos es recopilar todas las necesidades del territorio y hacerlas llegar.

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