Jaume Roura i Calls (Vilassar de Mar, 1947) es una de las principales voces de la automoción en Catalunya. Empresario del sector, preside el Gremi del Motor y la patronal de los concesionarios, Fecavem –aunque también fue la voz de la distribución en todo el Estado–, además de la Unió Patronal Metal·lúrgica (UPM). La semana de la aprobación de la última medida estatal a favor de la electrificación del automóvil, Roura, que también es vicepresidente de Foment del Treball, habla sin pelos en la lengua de los incumplimientos políticos y de lo que necesita el automóvil, uno de los sectores clave para nuestra economía.
El Consejo de Ministros ha aprobado el plan Auto+ para prorrogar las ayudas a la compra de coches eléctricos. ¿Era lo que querían y esperaban?
Lo que esperábamos, no. La automoción, por la importancia social que tiene, no está bien tratada. No podemos aceptar que en el mes de diciembre nos citen en el Ministerio de Industria para que el presidente del Gobierno nos presente el plan, con ventajas para renovar el parque antiguo e introducir la electrificación en la movilidad, y quede parado hasta el 2 de febrero, que lo llevaron al Consejo de Ministros, porque había problemas entre ministerios. Va lento y llega tarde
¿Qué les prometió?
Una inversión de 400 millones de euros para destinar a la renovación del parque y especialmente a la movilidad eléctrica. Ahora parece que lo quieren poner en marcha con efecto retroactivo a partir del 1 de enero, pero la decisión de compra queda limitada si las ayudas no están activas en el momento de ejecutarla.
Dice que va lento y tarde.
Este acuerdo que ha tomado ahora el Consejo de Ministros, que debería haber estado operativo ya en el mes de enero, no estará realmente operativo hasta mayo o junio con todo el proceso político que comporta activar una operación de subvención de este nivel. Hay mecanismos administrativos para hacerlo más ágil, más práctico y más positivo en beneficio de los ciudadanos que quieren cambiar de coche.
¿Hay un problema de burocracia, pues?
La burocracia es excesiva, fuera de lugar, y creo que estamos perdiendo los papeles. Y si los políticos no toman una decisión urgente para reconducir este tema, nos perjudica a toda la ciudadanía
Venimos del plan Moves, que mucha gente ha estado años para cobrar o directamente no lo ha conseguido. ¿Esto es aceptable?
En los últimos años, en los cuales el Gobierno se ha implicado con ayudas a la compra para renovar el parque de automóviles, que es el segundo más antiguo de Europa, y con la introducción de la electrificación, las tres ediciones del Plan Moves han ayudado, pero no con la efectividad que requería el sector. Porque lo que no puede ser que a una persona que se decide a dar el paso de entrar en el mundo de la electrificación, se le asigne una ayuda a la compra y esta ayuda tarde de 18 a 24 meses en cobrarla, con una excesiva burocracia de trámites. El cliente al final abandona y decide aguantar con su coche, y el resultado final es que vamos envejeciendo el parque.
Dice que España es el segundo país europeo con el parque de vehículos más envejecido. ¿Esto es solo por falta de ayudas efectivas?
En estos momentos estamos en una media de envejecimiento del parque de 14 años y medio, a nivel de España. Aquí en Catalunya bajamos un par de años. El problema que tenemos es que, a lo largo de los años, la industria de la automoción ha evolucionado mucho y el producto ha ido incrementando los costes de fabricación, porque se ha innovado con mucha tecnología y mucha seguridad. Todo esto ha encarecido el producto. El grueso de la venta no está en el premium, sino en el producto generalista, el que consume el trabajador, la clase media, la clase más modesta, y estos son los volúmenes de fabricación. El coche se ha encarecido y con la situación de incertidumbre económica, quien tiene un coche antiguo y le funciona, pues lo mantiene. Hace 25 años habíamos estado en antigüedades de 8 años y ahora casi las hemos duplicado. Necesitamos que al comprador se le den todas las facilidades, que el sector ya se las estamos dando, pero necesitamos implicación política, que se den cuenta de lo que representa el sector para la sociedad
El año pasado subieron las matriculaciones. ¿Cómo ve el mercado?
En España, para que funcione nuestro sector y podamos alimentar las 17 fábricas que hay, aparte de lo que pueda venir de las marcas chinas, necesitamos estar por encima de 1,2 millones de matriculaciones anuales [en 2025 se cerró en 1,15 millones]. Si no conseguimos esta estabilidad e ir subiendo, tendremos grandes dificultades para absorber la producción y conseguir que las fábricas no tengan que pararse. Por lo tanto, el Gobierno tiene que darse cuenta de que debemos encontrar las fórmulas para activar este sector con todo lo que representa de beneficios en el usuario, para mejorar la seguridad, mejorar medioambientalmente... Porque se nos ha imputado siempre perjuicios medioambientales que no son justos. El automóvil es uno de los sectores que invierte más dinero en I+D+i, para el medio ambiente, la seguridad, la comodidad, etc. Y somos uno de los sectores que aportamos más a las arcas públicas.
“No puede ser que se tarde dos años en cobrar una ayuda para comprar un coche eléctrico”
Ya me ha dicho varias veces que los gobiernos se tienen que implicar más. Entiendo entonces que no consideran suficiente el plan Auto+. ¿Qué más piden?
Nosotros pedimos, primero, que se den cuenta de lo que representa nuestro sector. Segundo, que los políticos, gobiernen los de un color u otro, cumplan con lo que dicen. Y a partir de aquí, que haya una buena colaboración y que escuchen realmente al sector, a los industriales y a la distribución, que somos un número de empresas importante que damos mucha ocupación de larga duración y estable. El Govern lo que no puede hacer es prometer, hacer anuncios, que queda muy bien a la hora de hacer la fotografía, pero a la hora de cumplir no llega el día. Y me centraré en el Govern de la Generalitat actual. El presidente de la Generalitat, en el mes de febrero, ahora hará un año, anunció a bombo y platillo un Plan de Impulso para introducir el coche eléctrico en Catalunya y todavía no se ha hecho nada, no hemos visto ni un gesto. Yo siempre doy apoyo al presidente de la Generalitat, y en este caso el presidente Illa sabe que nos tiene a su lado dándole apoyo, pero lo que no puede ser es que se anuncie un plan de actuación en beneficio de la ciudadanía y que pase un año y todavía no sepamos nada.
¿No se han puesto en contacto con ustedes para concretarlo?
No se ha hecho absolutamente nada.
¿Ninguna medida?
Ninguna medida, no se ha hecho nada. Catalunya, además, somos una de las pocas comunidades que no tenemos ningún plan de ayuda a la compra. Galicia, el País Vasco, Madrid, Cantabria, tienen fondos autonómicos destinados a la compra. Aquí en Catalunya, cero.
Y sí que se paga el impuesto al CO2.
Encima somos la única comunidad de España que estamos gravados con el impuesto del CO2. Hemos denunciado desde el primer día que era una barbaridad. Es injusto que seamos la única comunidad que paga este impuesto, porque nos perjudica económicamente. Y este dinero siempre se nos dijo que serviría para ayudar a la renovación del parque y no hemos visto nunca un euro. Este dinero se ha utilizado para lo que les ha convenido a los gobernantes de Catalunya, sean unos o sean los otros. Nos quejamos por todos, porque este impuesto no se debería haber puesto nunca. Y después está el renting, que va al alza: se matriculan 300.000 coches de renting al año. El 27% de estos coches están en Catalunya, pero como todas las empresas de renting están domiciliadas en Madrid, estos coches circulan por Catalunya sin pagar impuesto, y los catalanes que compramos un coche, sí que lo pagamos. Y los municipios catalanes, que cobran el impuesto de circulación, tampoco lo cobran en los coches de renting que hay en sus calles, lo cobra todo Madrid. Y aquí nadie dice nada, solo nosotros, pero no nos escuchan.
¿Y a la industria, la escuchan? Porque todos los presidentes de la Generalitat y consellers de Empresa se hacen fotos con Seat y Ebro.
No, de eso nos quejamos a los gobiernos, de todos los colores, porque todos se comportan igual con nuestro sector. Somos los que pagamos más impuestos, estamos peor considerados, y a la hora de la verdad, como dice, todo el mundo quiere salir en la foto de la Seat o ahora de Ebro.
La industria del automóvil vive un momento importante con la electrificación de las fábricas y por la venta cada vez mayor de los coches eléctricos. ¿Esto afectará este año y los próximos años a las fábricas?
La electrificación ya no tiene marcha atrás, es un hecho real. Había un gran CEO de diferentes marcas de automóviles, como Seat, que ahora ha salido de la automoción, Luca de Meo, que decía: “El coche eléctrico es muy importante, pero un motor de combustión tiene 27.000 piezas, y un motor eléctrico tiene 7.000”. ¿Qué quiero decir con esto? Que detrás de toda esta industria hay toda la industria auxiliar que fabrica constantemente y ocupa a mucha gente. Por lo tanto, la transformación de la electrificación debe cambiar todos los sistemas industriales de producción. Y esto es lo que nos estamos encontrando. Vuelvo a repetir: la electrificación, si es la solución, bienvenida sea, pero yo creo que deben convivir durante muchos años electrificación y combustión.
“Los políticos no nos escuchan, pero todos quieren salir en la foto de Seat o Ebro”
Como mínimo hasta 2035...
El año 2035 nos parece es muy lejos, pero el tiempo corre muy deprisa. Yo siempre dije que el horizonte de esta transformación debería ser el 2050.
¿Por qué?
Aquí hay muchos factores. Un coche eléctrico requiere primero una pedagogía para el usuario. No tiene nada que ver ir con un coche eléctrico que con un coche de combustión. Te tienes que organizar. En la calle duermen muchos coches, y tenemos que encontrar la manera de que se puedan cargar. Esta carga es lenta todavía, no es ir a la gasolinera y llenar el depósito y pagar en 5 minutos. Tienes que buscar un punto de carga, puedes tardar una o dos horas, o más tiempo si la quieres llenar al 100%. Se ha dado un paso adelante, pero este no es un problema de España, es un problema de Europa, que ha querido ser la primera del mundo en avanzar en este tema, y yo creo que se han precipitado, y hoy pagamos las consecuencias todos, porque esto está alimentando una industria de fuera de Europa que nos está transformando a todos. Y tendremos que ver cómo nos adaptamos para poder mantener un nivel de ocupación y un nivel de industria operativa y que funcione.
“No podemos permitir que haya 42.000 millones pendientes de inversión en Catalunya”
¿Cómo valora la irrupción de las marcas chinas, no solo como vendedores, sino también como fabricantes de coches en Europa?
La industria europea, y también española, se ha ido a fabricar a China, porque le salía más a cuenta, y ha enseñado todas sus cartas y todas sus tecnologías. Los chinos, que son muy trabajadores, lo han visto y han evolucionado. Y hoy el producto chino es un producto muy competitivo, muy bien elaborado y muy bien trabajado. Y además, con mucha rapidez: en Europa, un nuevo modelo, desde el momento en que se dibuja en un papel hasta que lo vemos circulando por la calle, como mínimo pasan de 24 a 36 meses. En China esto lo hacen en un año
Y con precios bastante económicos.
Con precios más económicos, que esto también es muy importante. Y tienen la tecnología mucho más avanzada del mundo en cuanto a las baterías. Y esto también es un hándicap porque Europa se ha dormido un poco y ahora tiene que correr a recuperar el espacio perdido, cuando éramos el número 1 del mundo.
Pero hemos pasado de ser el número 1 a competir entre nosotros para ver quién capta la instalación de una fábrica china aquí.
Este es otro tema. Para las marcas no es el objetivo, pero a nivel político sí que les interesa, porque son inversiones y ocupación
Y está la red de proveedores también.
Pero todo esto tenemos que ver cómo evolucionará, porque el paso que han dado, por ejemplo con Ebro, es ensamblar el coche aquí. Ya hay una previsión, a corto plazo, para empezar a fabricar aquí. Porque lo que a nosotros nos interesa como país es que vengan a fabricar aquí porque toda la industria auxiliar funcione y den trabajo.
Hemos hablado mucho de movilidad relacionada con los coches, pero quiero hablar de otro tipo de movilidad. Llevamos unas semanas con una auténtica crisis con el servicio de Cercanías. ¿Está afectando a la productividad en las fábricas?
En la patronal UPM hemos hecho unas encuestas bastante profundas para ver el grado de afectación que comporta todo el desbarajuste ferroviario y de vías de circulación, como la AP-7, porque esto está dificultando la movilidad, tanto privada como pública. Hay empresas que incluso han tenido que parar sus líneas de producción porque no les llegan las materias primas. Esto está afectando, y mucho, y creo que es otro gran error político. Yo creo que los políticos no han estado a la altura. Y vuelvo a repetir que aquí es responsabilidad de todos los colores políticos. Lo que no podemos aceptar, que desde Foment del Treball nos opusimos desde el primer momento, es el plan de financiación. En estos momentos nos hemos sumado [a otras organizaciones empresariales] porque realmente se ha reconocido lo que dijimos nosotros el primer día, que era insuficiente para Catalunya. Lo que no podemos permitir es que haya 42.000 millones pendientes de inversión en Catalunya. ¡Es el presupuesto de toda la Generalitat!
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