El mercado inmobiliario catalán continúa siendo uno de los principales focos de atracción para la inversión residencial. En ese contexto, Fellow Funders acaba de abrir una nueva oportunidad de inversión en Sant Joan Despí, un proyecto que refuerza su apuesta por Catalunya tras el éxito de una promoción anterior en Barcelona. La plataforma de financiación participativa, autorizada por la CNMV, busca acercar la inversión inmobiliaria a pequeños y medianos ahorradores mediante proyectos seleccionados junto a promotores especializados.
Para Gonzalo Albero, CEO de Fellow Funders, el atractivo del ladrillo sigue intacto. La vivienda es el activo que mejor entiende un inversor, destaca en una entrevista con ON ECONOMIA. La escasez de vivienda en las grandes ciudades, la fuerte demanda y la evolución de los precios continúan despertando el interés de quienes buscan nuevas formas de invertir sus ahorros. Y el crowdfunding inmobiliario se presenta como una vía para entrar en el mercado de la vivienda sin tener que hacer frente a la compra de un piso entero.
Fellow Funders acaba de lanzar una nueva oportunidad de inversión en Sant Joan Despí. ¿Qué características tiene este proyecto?
Se trata de una promoción residencial ubicada en Sant Joan Despí, un municipio con una demanda muy consolidada y muy próximo a Barcelona. La operación está pensada para que nuestros inversores puedan participar en el desarrollo de una promoción residencial de calidad junto a un promotor con experiencia. Lo que buscamos siempre es identificar proyectos con una buena ubicación, una demanda solvente y un riesgo controlado. Y Sant Joan Despí reúne esas características.
¿Es la segunda vez que apuestan por Catalunya?
Sí, ya desarrollamos anteriormente una promoción en la calle Pedrell, en Barcelona, que tuvo una evolución muy positiva. Esa experiencia nos permitió comprobar el enorme interés que existe por este tipo de inversiones en Catalunya y nos animó a seguir buscando nuevas oportunidades en la zona. Catalunya sigue siendo uno de los mercados más atractivos del país. Barcelona y toda su área metropolitana mantienen una demanda de vivienda muy elevada y existe un importante desequilibrio entre la oferta y la demanda. Eso hace que los proyectos bien ubicados tengan muy buena acogida. Para nosotros es un mercado estratégico y queremos seguir creciendo aquí.
¿Qué busca Fellow Funders cuando selecciona una promoción como esta?
Lo primero es analizar al promotor. Es probablemente el factor más importante. Después estudiamos la ubicación, la viabilidad comercial, los costes, el calendario y todos los riesgos de la operación. Nuestro objetivo no es lanzar muchos proyectos, sino seleccionar aquellos que creemos que tienen mayores probabilidades de cumplir el plan de negocio previsto y ofrecer una rentabilidad atractiva a los inversores.
¿Qué rentabilidad puede esperar un inversor que participe en el proyecto de Sant Joan Despí?
La rentabilidad objetivo de esta operación es del 15%, con un plazo estimado de 24 meses. Evidentemente, hablamos de una previsión vinculada al plan de negocio del proyecto, pero es una rentabilidad muy competitiva dentro del mercado inmobiliario y acorde con el riesgo de una promoción de estas características.
"La inversión media ronda los 5.000 euros por proyecto"
¿Cómo está respondiendo el inversor a este nuevo proyecto?
Muy bien. Cada vez hay más personas que conocen el crowdfunding inmobiliario y entienden cómo funciona. Hace unos años era un producto prácticamente desconocido; hoy muchos inversores ya lo consideran una alternativa más dentro de su cartera. Además, el inmobiliario sigue siendo un activo muy fácil de comprender para el inversor español. La gente entiende cómo funciona una promoción de viviendas y eso facilita que se anime a participar.
¿Con cuánto dinero puede empezar a invertir un particular?
Una de las ventajas del crowdfunding inmobiliario es precisamente que democratiza el acceso a este tipo de activos. No hace falta disponer del capital necesario para comprar una vivienda; con un importe relativamente reducido ya se puede participar en una promoción profesional. En los proyectos de Fellow Funders la inversión media ronda los 5.000 euros por proyecto. Hay inversores que aportan cantidades inferiores y otros que invierten importes mucho más elevados, pero esa es la cifra que suele repetirse en nuestra plataforma.
¿Cómo describiría la situación actual del mercado inmobiliario en Catalunya?
Catalunya, y especialmente Barcelona y su área metropolitana, sigue siendo uno de los mercados más dinámicos de España. Existe una demanda muy elevada de vivienda y, sin embargo, la oferta sigue siendo insuficiente. Ese desequilibrio explica buena parte de lo que está ocurriendo con los precios. No hablamos únicamente de compra. También sucede en el mercado del alquiler. La presión de la demanda es muy fuerte y la construcción de nuevas viviendas no está siendo capaz de absorberla.
¿Por qué cuesta tanto aumentar esa oferta?
Porque desarrollar vivienda requiere tiempo. Desde que se identifica un suelo hasta que una promoción llega al mercado pueden pasar varios años. Además, los costes de construcción han aumentado, la financiación ha sido más cara durante un tiempo y la tramitación administrativa sigue siendo muy lenta. Todo eso hace que la oferta crezca mucho más despacio que la demanda.
Hay quien compara la situación actual con la de la crisis de 2008 y ve riesgo de burbuja…
No. Creo que son situaciones muy distintas. Antes de la crisis financiera se construía muchísimo más de lo que demandaba el mercado y existía un exceso evidente de oferta. Hoy sucede justo lo contrario. Ahora el problema es que faltan viviendas en muchas ciudades españolas, especialmente en aquellas donde existe mayor actividad económica y mayor creación de empleo. No veo una burbuja como la que conocimos entonces.
Pero sí hay un problema importante con el acceso a la vivienda…
Es probablemente uno de los grandes retos que tenemos como sociedad. Hace falta construir más vivienda. Si queremos que los precios se estabilicen, la solución pasa por incrementar la oferta. Mientras siga existiendo un déficit tan importante de viviendas, será complicado resolver el problema.
En los últimos años se aprecia un creciente interés por el crowdfunding inmobiliario. ¿Qué está cambiando?
El pequeño inversor está descubriendo que puede acceder al mercado inmobiliario sin necesidad de comprar una vivienda completa. Antes, invertir en inmobiliario estaba reservado a quien disponía de un patrimonio importante. Hoy eso ha cambiado. Con importes mucho más reducidos ya puedes participar en promociones profesionales y diversificar tu inversión.
"La sensación de que te forras con la vivienda anima a la gente a invertir"
¿Qué explica ese aumento del interés?
Hay varios factores, pero uno es muy evidente. La vivienda lleva muchos años ofreciendo una evolución muy positiva. La gente ve cómo suben los precios, escucha que las promociones obtienen buenos resultados y acaba pensando que quiere participar también en ese mercado. Existe una percepción muy extendida de que invertir en vivienda funciona. Muchas veces lo resumimos diciendo que la sensación de que te forras con la vivienda anima a la gente a invertir. Y refleja bastante bien cómo piensa mucha gente. Ven que el mercado inmobiliario funciona, que las promociones salen adelante y que otras personas obtienen rentabilidad. De manera que quieren formar parte de eso.
¿Cómo ha evolucionado este sector desde que nació Fellow Funders?
Cuando empezamos, prácticamente nadie conocía el crowdfunding inmobiliario. Teníamos que explicar qué era, cómo funcionaba y por qué era seguro invertir a través de una plataforma regulada. Hoy la situación es completamente distinta. El inversor ya sabe qué es el crowdfunding, entiende el producto y lo incorpora cada vez más como una alternativa dentro de su cartera de inversión.
¿También ha cambiado el perfil del inversor?
Sí. Al principio encontrábamos sobre todo perfiles muy vinculados al mundo financiero o inversores con bastante experiencia. Hoy vemos perfiles muy diversos: profesionales, pequeños empresarios, ahorradores que quieren diversificar, personas jóvenes que empiezan a invertir... Eso demuestra que el mercado se está democratizando.