Foment del Treball ha creado la comisión de Vivienda y Urbanismo, un nuevo órgano interno que nace con la voluntad explícita de convertirse en un espacio estable de reflexión, análisis riguroso y elaboración de propuestas, con el objetivo de aportar una visión empresarial solvente, fundamentada y constructiva en un sector declarado estratégico para el desarrollo económico y social. La sesión constitutiva ha reunido a una cuarentena de entidades, empresas y profesionales de referencia del sector inmobiliario, urbanístico y de la promoción, que conformarán el núcleo estable de esta nueva comisión.
La presidencia del organismo ha recaído en Xavier Vilajoana, actual presidente de la Associació de Promotors de Catalunya y candidato a la presidencia del FC Barcelona, una designación que subraya la voluntad de Foment de otorgar a esta comisión un perfil técnico, experiencia sectorial y capacidad de diálogo con todos los agentes implicados en la cadena de valor de la vivienda.
Durante el acto de constitución, el presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, ha sido rotundo en su intervención inicial. El dirigente patronal ha reiterado, ante los miembros de la nueva comisión, la defensa sin ambigüedades de la institución que lidera "por la propiedad privada y por la construcción de vivienda", dos principios que, a su juicio, han sido cuestionados o directamente vulnerados por determinadas políticas públicas desplegadas en los últimos años. Sánchez Llibre ha explicitado, además, la intención de Foment de combatir lo que ha descrito como "la excesiva regulación que atenaza el sector", un marco normativo que, bajo el criterio de la patronal, dificulta la puesta en marcha de nuevos proyectos residenciales y desincentiva la inversión.
El presidente de Foment ha puesto el foco, de manera especialmente crítica, en la política urbanística del Ajuntament de Barcelona. En concreto, ha hecho referencia a la obligatoriedad de reservar el 30% de las nuevas promociones inmobiliarias para vivienda protegida, una medida que la patronal considera desproporcionada y contraproducente. Sánchez Llibre ha anunciado que Foment trabajará activamente para revertir esta normativa, que califica de un freno a la actividad promotora y un obstáculo para el incremento necesario de la oferta residencial en la capital catalana.
El veredicto de Vilajoana
El presidente de la nueva comisión de Vivienda y Urbanismo, Xavier Vilajoana, ha profundizado en el diagnóstico sectorial y ha puesto el acento en lo que considera el núcleo del problema: el déficit crónico de oferta. En su intervención, Vilajoana ha rebatido abiertamente determinados discursos que cuestionan la eficacia de incrementar el parque residencial como mecanismo para moderar los precios. "El discurso que algunos defienden de no aumentar la oferta porque no hace bajar los precios deja de lado el impacto sobre precios que tiene el déficit de vivienda acumulado anualmente", ha afirmado con contundencia. El presidente de la comisión y máximo representante de los promotores catalanes ha aportado un dato demográfico para enmarcar el debate: el incremento sostenido de la población en Cataluña, que traduce en una demanda creciente de hogares.
En este contexto, Vilajoana ha lanzado una advertencia directa: "O construimos más viviendas de toda tipología, o arrastraremos el problema año tras año, sin aportar soluciones que beneficien a la ciudadanía". El dirigente de los promotores ha defendido, así, una estrategia basada en el aumento de la oferta en todas las franjas y segmentos, desde la vivienda libre hasta la protegida, pasando por fórmulas intermedias que puedan dar respuesta a una demanda heterogénea y creciente. La comisión ha querido dotarse también de una mirada estratégica que trasciende el ámbito estrictamente catalán y español.
La directora de Asuntos Europeos de Foment del Treball, Ana Ollé, ha asumido la secretaría técnica del nuevo órgano, una decisión que evidencia la importancia que la patronal otorga a la dimensión comunitaria en la definición de las políticas de vivienda. Ollé ha remarcado la intensa actividad institucional desplegada por Foment en las recientes visitas a Bruselas, donde los representantes de la patronal han trasladado a los responsables europeos las propuestas e inquietudes de los asociados en materia de vivienda y desarrollo urbano. La directiva ha situado el horizonte comunitario como una ventana de oportunidad única.
Un espacio de debate con incidencia institucional
La comisión de Vivienda y Urbanismo de Foment se concibe, en su diseño fundacional, como un foro permanente de debate, posicionamiento estratégico e incidencia institucional. Más allá de su carácter consultivo interno, el órgano nace con la voluntad de convertirse en un agente activo en la definición de las políticas públicas del sector. Los objetivos declarados de la comisión se estructuran en torno a tres ejes fundamentales. En primer lugar, se propone analizar de manera sistemática y rigurosa la evolución del mercado de la vivienda y sus condicionantes económicos y reguladores, con el objetivo de generar conocimiento útil y compartido entre los asociados y con los responsables públicos. En segundo lugar, la comisión quiere contribuir activamente a la generación de oferta suficiente y asequible, un objetivo que requiere, según sus promotores, superar los cuellos de botella regulatorios y administrativos que actualmente frenan la puesta en marcha de nuevos proyectos.
En tercer lugar, el órgano se marca la misión de elaborar propuestas constructivas, técnicamente solventes y económicamente viables para presentar tanto a las administraciones públicas como al conjunto de la sociedad civil, con la voluntad de enriquecer el debate público y contribuir a la toma de decisiones fundamentadas. Con la puesta en marcha de esta comisión, Foment del Treball refuerza su apuesta por situar la política de vivienda en el centro del debate económico y social catalán. En un contexto de crecientes dificultades de acceso a la vivienda, especialmente para los colectivos más jóvenes y vulnerables, la patronal catalana reclama un cambio de paradigma que sitúe el incremento de la oferta como prioridad absoluta. El reto, sin embargo, no es menor: se trata de conciliar este objetivo con las crecientes restricciones normativas, las limitaciones de suelo disponible y las exigencias de sostenibilidad ambiental que marcan la agenda urbana del siglo XXI.