Wingstop, la cadena de restauración estadounidense especializada en alitas de pollo, abrirá la próxima semana su primer restaurante en Barcelona, que estará situado en el centro comercial Westfield La Maquinista.
El próximo 26 de agosto, han previsto inaugurar este nuevo local, con una superficie de 628 metros cuadrados y capacidad para 128 personas, según han anunciado en un comunicado.
Wingstop llega a Barcelona después de abrir, este mismo año, dos restaurantes en Madrid, si bien ya hace cuatro años que operan en el mercado estatal mediante el canal delivery de Uber Eats. Este 2026, Wingstop se ha propuesto ampliar su presencia en el mercado español con restaurantes físicos en varias comunidades.
La marca Wingstop pertenece a Wingstop Inc, una compañía fundada en 1994 que tiene su sede mundial en Dallas (Texas). Nació con una propuesta aparentemente sencilla: alitas de pollo, patatas y salsas de sabores. Tres décadas después, aquella idea se ha convertido en una cadena global con más de 3.000 establecimientos y una ambición declarada de superar los 10.000 restaurantes.
La transformación es especialmente significativa porque Wingstop no ha crecido construyendo una gran red de restaurantes propios. Todo lo contrario, casi el 98% de sus restaurantes son gestionados por franquiciados, o brand partners, que asumen buena parte de la inversión y del riesgo operativo.
La compañía comenzó la expansión mediante franquicias a finales de los años noventa y abrió su primer establecimiento internacional en México en 2009. En 2015 ya cotizaba en el Nasdaq, con el símbolo WING.
Desde entonces, la expansión se ha acelerado. Durante el ejercicio fiscal 2025, Wingstop incrementó el número de restaurantes en 493, hasta alcanzar los 3.056 restaurantes en 17 mercados, de los cuales 2.586 están en Estados Unidos y 470 en mercados internacionales. En el ejercicio de 2025, sus ventas globales (de todos los restaurantes) se elevaron hasta los 5.300 millones de dólares.
Wingstop ha conseguido diferenciarse en un mercado como el estadounidense donde el pollo es, en principio, un producto relativamente poco sofisticado. La compañía ha construido su identidad en torno al sabor. Ofrece 12 sabores principales y una carta deliberadamente concentrada en alitas, tenders, sándwiches de pollo y acompañamientos. Esta especialización le permite evitar, al menos en parte, una batalla con los competidores puramente basada en precio.
La propuesta comercial no es vender simplemente productos de pollo, sino una experiencia de marca asociada al sabor. Esto explica la fuerte apuesta por el marketing digital y las redes sociales.
Michael Skipworth es el presidente y CEO global de Wingstop desde 2022. Se incorporó a la compañía en 2014, fue director financiero y, posteriormente, presidente y director de operaciones antes de asumir la dirección ejecutiva. Con una formación inicial en finanzas y experiencia en KPMG, ha sido uno de los principales responsables de la expansión de Wingstop, manteniendo un modelo basado en franquicias.
