Alquilar una habitación en esta época del año, a las puertas del inicio del curso universitario, que provoca mucho movimiento de estudiantes hacia las ciudades, es una misión imposible... o muy cara. En Barcelona es donde es más cara de todo el Estado. De media, una habitación cuesta 735 euros al mes, muy por encima de Madrid, y hay tres barrios que se sitúan en los 800 euros o por encima.
Los datos son fruto de un cálculo de la OCU, hecho a partir de 6.580 ofertas de alquiler de habitaciones publicadas en Idealista, el portal inmobiliario líder en el Estado, el 31 de agosto, pensando en habitaciones para estudiantes. Barcelona es la ciudad más cara, seguida de Madrid, donde los anuncios ofrecen habitaciones a una media de 689 euros al mes.
El barrio más caro de la capital catalana, según los anuncios analizados, es la Dreta de l'Eixample, donde el precio medio se sube hasta los 832 euros. Le sigue Sant Gervasi-Galvany, con 804 euros, y el Raval, con 800 euros. Si lo comparamos con Madrid, ningún barrio de la capital española llega a los 800 euros al mes.
En cambio, los barrios más baratos de Barcelona son el Camp de l'Arpa del Clot (577 euros al mes) y el Guinardó (583 euros). Por lo tanto, entre alquilar en el barrio más caro o hacerlo en el más barato, un estudiante se puede ahorrar más de 3.000 euros en un año.
Falta de oferta y regulación
La OCU lamenta que "el desequilibrio entre la oferta y la demanda impulsa los precios al alza" y explica que los precios han subido entre un 17% y un 33% en tres años, en función de la ciudad. En Barcelona, el barrio que más ha disparado el alquiler de habitaciones entre 2023 y 2026 es el Raval, donde los precios han pasado de una media de 625 euros al mes a 800.
La regulación es un elemento a tener en cuenta y la organización de consumidores alerta de que hay que estar atentos a cómo afecta. De momento, solo Catalunya y Navarra aplican una regulación al alquiler de habitaciones y, en el caso catalán, no solo no ha frenado los precios, sino que, según otros estudios, se han subido más. El gobierno español estudia aplicar medidas como las de Catalunya, como un precio máximo y una superficie mínima.
Las recomendaciones de la OCU
La OCU recomienda a los estudiantes e interesados en alquilar habitaciones, que alquilen pisos entre tres o cuatro, porque les saldrá más a cuenta; comparar bien entre barrios antes de tomar una decisión, y estudiar bien los gastos que tendrá que pagar con la habitación en función de los compañeros de piso que tenga.
Pero también reclama a las administraciones que “incrementen de forma urgente la oferta de vivienda de alquiler asequible” mediante incentivos a la rehabilitación de viviendas e inmuebles infrautilizados y el uso de pisos públicos de la Sareb, como está haciendo con Casa 47, aunque lamenta que de momento “su alcance es muy limitado”. También reclama que la protección de los inquilinos vulnerables se haga mediante ayudas públicas y pisos sociales, no con controles de renta, suspensiones de los desahucios o prórrogas forzosas, que “desincentivan el alquiler y reducen la oferta”.