Víctor Font se ha incorporado a la Fundació Catalunya Cultura, como nuevo miembro del Consejo de Mecenazgo, uno de los órganos clave de gobierno de la entidad, que desde el año 2014 trabaja para reforzar el compromiso del sector privado con el desarrollo cultural de Catalunya. La Fundació nació con la voluntad de impulsar un modelo estable de participación empresarial en la financiación y el acompañamiento de proyectos culturales, con el objetivo de contribuir a su sostenibilidad y profesionalización.

La entrada de Font en el Consejo de Mecenazgo, tal como ha podido confirmar ON Economia de fuentes próximas al empresario y candidato a la presidencia del FC Barcelona, se enmarca en esta estrategia de ampliación y consolidación de la base de apoyo empresarial. Este órgano agrupa compañías y personas a título individual que colaboran activamente en la financiación, el asesoramiento y el despliegue de los proyectos impulsados por la Fundació.

Su papel no se limita a la aportación económica, sino que también incluye la transferencia de conocimiento, la definición de estrategias y la generación de contactos que permitan a los proyectos culturales acceder a nuevos recursos y oportunidades de crecimiento. El Consejo actúa como plataforma de conexión entre el mundo de la empresa y el sector cultural, con la voluntad de favorecer un entorno de cooperación estable y orientado a resultados.

Personalidades del ecosistema empresarial

La Fundació Catalunya Cultura está presidida actualmente por Eloi Planes, presidente ejecutivo de Fluidra. Planes también forma parte de la candidatura de Font para dirigir el club azulgrana, un elemento que evidencia la coincidencia de trayectorias en determinados ámbitos de la esfera empresarial e institucional catalana.

Desde la presidencia, Planes ha defendido la necesidad de impulsar un modelo de mecenazgo estructurado, capaz de integrar la cultura dentro de la estrategia corporativa de las empresas y de consolidar un marco de colaboración que supere actuaciones puntuales o estrictamente reputacionales.

El patronato de la Fundació está integrado por representantes del tejido económico y empresarial del país, con perfiles procedentes de sectores diversos que tienen un peso relevante en la actividad productiva y en la configuración de la opinión pública. Forman parte de él José Crehueras (Planeta), Ferran Rodés (Ara), Aitor Moll (El Periódico), Miquel Martí (Moventia), Ramon Agenjo (Damm), Xavier Trias Arraut (EY), Daniel Marsol (BonÀrea), Vanessa Servera (Institut Català de Finances) Sergi Ferrer-Salat (Fundació Ferrer-Salat) y Jaume Gramona (Gramona). Esta composición refleja la voluntad de la Fundación de contar con liderazgos empresariales consolidados y con capacidad de incidencia en ámbitos estratégicos de la economía catalana.

En otros órganos de la Fundació también figuran Pau Relat (Mat Holding), Anna Gener (Savills), Ramon Rovira (La Vanguardia), Ernest Pérez-Mas (Parlem), Miquel Nadal (Cercle d'Economia), Cristina Vall-Losada (Seat), Xavier Panés (Cecot), Josep Ginesta (Pimec) y Miquel Roca (Roca Junyent).

Desde su creación, la Fundació ha impulsado programas orientados a detectar y acompañar iniciativas culturales con potencial de crecimiento, así como a fomentar la formación en gestión y sostenibilidad dentro del sector.

La entidad defiende que la cultura constituye un vector de desarrollo económico y cohesión social, y que la implicación del sector privado es un elemento imprescindible para garantizar su estabilidad en un contexto marcado por la incertidumbre presupuestaria y la competencia por el acceso a los recursos. En este escenario, el Consejo de Mecenazgo asume una función estratégica en la definición de prioridades y en la articulación de alianzas que permitan ampliar el impacto de los proyectos.

La incorporación de Víctor Font refuerza esta estructura de gobernanza con un perfil vinculado a la gestión empresarial y a la planificación estratégica, en línea con el objetivo de la Fundación de sumar experiencia directiva y visión a largo plazo. La entidad continúa así consolidando un modelo que sitúa la cultura en el centro de la relación entre empresa y sociedad, con la voluntad de generar un ecosistema más sólido y competitivo para el sector cultural catalán.