El Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TARC) ha suspendido de forma cautelar el proceso de licitación lanzado por Renfe para crear una nueva empresa de autobuses en alianza con una empresa privada del sector, que prestaría los servicios alternativos por carretera cuando las líneas de tren están cortadas y no permiten la circulación.
Según las patronales de transportistas Fenadismer y Anetra, el Tribunal ha fundamentado su decisión en la necesidad de evitar perjuicios que podrían ser de "difícil o imposible reparación" si el procedimiento de contratación continuara su curso antes de resolver el fondo de la reclamación presentada por ambas organizaciones contra Renfe.
"Con esta medida, el proceso de licitación queda bloqueado hasta que se dicte una resolución definitiva", explican las dos patronales en un comunicado, precisamente un día después de que este miércoles se cerrase el plazo de presentación de ofertas.
El conflicto nace de la intención de Renfe de constituir una sociedad mixta, participada al 51% por una empresa privada y al 49% por Renfe, para gestionar sus servicios alternativos por carretera. Sin embargo, el conjunto del sector empresarial de autobuses considera que los requisitos de solvencia técnica y económica impuestos resultan "totalmente desproporcionados y suponen un ataque directo a la libre competencia".
En este sentido, entre las condiciones exigidas a las empresas interesadas figuraba contar con una flota de 500 vehículos en propiedad (o al menos una con 300 si se presentan en consorcio), una cifra de negocio superior a 75 millones de euros y haber ejecutado contratos similares por valor de al menos 35 millones de euros.
"En España, donde el 60% de las 2.700 empresas de transporte de viajeros son microempresas (menos de 10 autobuses), estas exigencias dejan fuera al 99% del tejido empresarial del sector. Solo una decena de grandes grupos podrían optar a un contrato que, de facto, veta la participación de las pymes y autónomos que hasta ahora venían prestando estos servicios con solvencia", explican Fenadismer y Anetra.
No obstante, la licitación no cierra la puerta a esas pequeñas empresas, sino que se tendrían que unir con al menos una compañía grande en consorcio para optar al concurso. Renfe argumenta que estas exigencias pretenden que el ganador del concurso cuente con los autobuses necesarios en todo momento para hacer frente a situaciones de emergencia, en las que hay que movilizar rápidamente unidades para permitir que los viajeros puedan finalizar sus viajes.