Inspecció de Treball ha abierto un expediente sancionador a Glovo y sus subcontratas por mantener la actividad de sus 'riders' durante una alerta roja por calor en Barcelona este verano. Según han confirmado fuentes sindicales, los hechos denunciados por CGT ante Inspecció de Treball ocurrieron el 8 de julio, día en el que se llegó a alcanzar una temperatura de 40 grados, y pese a lo cual la compañía mantuvo a los 'riders' circulando.
Este hecho, explica la resolución del organismo, va en contra tanto del propio protocolo de climatología adversa de Glovo como de las disposiciones mínimas de seguridad y salud en el trabajo. La autoridad laboral ha censurado a Glovo por mantener la actividad durante una alerta roja por calor con temperaturas de hasta 40,7 grados registradas por el Observatorio Fabra.
Sanciones de 49.000 euros
CGT presentó entonces una denuncia ante Inspecció de Treball, ahora resuelta con una propuesta de sanción, que puede variar entre un importe de 2.451 euros, en su grado mínimo, y 49.180 euros en su grado máximo, a determinar por el organismo. Glovo, por su parte, afirma no haber recibido aún dicha resolución de la entidad del Departamento de Trabajo, y está a la espera de poder analizarla.
La autoridad laboral destaca que Glovo ignoró su propio protocolo de climatología adversa, una herramienta interna diseñada teóricamente para proteger a la plantilla en días de riesgo meteorológico. Se acoge al real decreto de 1997 que establece las normas de seguridad en el trabajo, que determina que en los espacios al aire libre deben tomarse las medidas necesarias para la protección de las personas trabajadoras ante cualquier riesgo relacionado con fenómenos meteorológicos adversos, incluidas las altas temperaturas.
Además, la norma vigente especifica que se prohibirán determinadas tareas en horario que sea adverso para la realización de las tareas al aire libre, sin la debida protección de la persona trabajadora. Se considera que Glovo incurrió en una infracción grave al no evaluar los riesgos durante las jornadas de calor extremo que se vivieron en Barcelona en julio de este año.
