Una delegación de la plantilla de Dow ha pedido este martes el apoyo de los grupos parlamentarios en Bruselas para detener los 138 despidos que la multinacional ha presentado en España. El sindicato STR recuerda que los centros del grupo químico en Tarragona concentran la mayor parte de la plantilla de Dow en España, con 687 trabajadores sobre un total de 732 personas.
En varias reuniones durante los días 13 y 14 de julio con representantes de diferentes grupos políticos del Parlament Europeu, los trabajadores de Dow que han viajado a Bruselas han alertado de que no solo es un problema interno de la multinacional sino que también se trata de "garantizar la supervivencia de la industria química europea y del polígono petroquímico de Tarragona", ha manifestado el presidente del comité de empresa de Dow Sur, David Navarro.
"El complejo de Tarragona es el más importante del sur de Europa y queremos que sea considerado una infraestructura estratégica para que pueda recibir protección e inversiones que le garanticen el futuro, también en el marco de la descarbonización. Queremos que el polígono petroquímico de Tarragona sea una prioridad", ha dicho Navarro.
Autonomía estratégica para Europa
Los trabajadores han advertido de que la química básica es el punto de partida de numerosas cadenas de valor industriales y que su debilitamiento aumentaría la dependencia de Europa respecto de terceros países para obtener productos y materias indispensables para sectores como la salud, la automoción, la construcción, la agricultura, la energía o las nuevas tecnologías. "Europa no puede hablar de autonomía estratégica mientras permite que desaparezcan las fábricas que producen los componentes básicos que necesita el resto de la industria. Cuando se pierde una planta química, no solo se pierden puestos de trabajo: también se pierde conocimiento, capacidad productiva e independencia", ha advertido Navarro.
También han avisado de que "la industria química catalana, española y europea tiene un problema muy importante" relacionado con la legislación que se aprueba desde Bruselas y ha lamentado que el sector europeo "tiene que competir con unas reglas que el resto del mundo no tiene". "Por ejemplo, el coste de las emisiones de CO₂ es cada vez más elevado. Mientras tanto, se cierran plantas en Europa y se construyen nuevas en países como China", ha denunciado Navarro.
"Lo que pedimos es que, si se tiene que hacer el proceso de descarbonización, las empresas europeas reciban apoyo mediante subvenciones y ayudas directas. No es posible competir con la legislación actual si el resto del mundo no juega con las mismas reglas. No podemos hacer que las plantas europeas sean menos competitivas y dejar morir la industria química europea. No podemos perder esta independencia estratégica", ha añadido.
Navarro ha dicho que "si no se cambia la manera de legislar y no se considera el clúster de Tarragona una infraestructura crítica", los trabajadores del sector "lo pasarán muy mal". "Ya lo vemos en Alemania. Empresas como BASF han cerrado varias plantas, y el resultado son trabajadores en el paro", ha advertido.
Los representantes de los trabajadores han mantenido durante dos días reuniones con diferentes grupos del Parlament Europeo. La plantilla les ha pedido apoyo ante los 138 despidos anunciados por Dow. Según ha dicho Navarro, han recibido "respuesta" de todos los partidos. "Todo el mundo ha intentado ayudarnos a revertir esta situación y a presionar a la compañía", ha indicado. En las últimas semanas, también han estado en el Parlament de Catalunya y en el Congreso de los Diputados, en Madrid.
En un comunicado, han explicado que, durante los encuentros en el Parlamento Europeo, han expuesto la "falta de transparencia" que ha rodeado el anuncio de los despidos y han reclamado que "todas las administraciones, también las instituciones europeas, contribuyan a impulsar una negociación real que permita explorar alternativas y preservar los puestos de trabajo". Navarro ha advertido que "lo que está pasando en Dow no es solo un conflicto laboral de una empresa o de un territorio, sino un aviso sobre el futuro de la industria química europea".
La afectación en el complejo de Tarragona
A inicios de junio, Dow anunció que despediría, aproximadamente, a 4.500 personas de la plantilla global, 138 de los cuales correspondían al Estado español. La empresa enmarca la reducción de personal "para impulsar el crecimiento y la productividad mediante la simplificación del modelo operativo, la optimización de los procesos, el ajuste de la estructura de costes y la mejora del servicio a los clientes". El sindicato STR ha denunciado que Dow no les ha facilitado ningún informe que justifique los despidos y todavía no saben cuántos de estos se producirán en Tarragona.
Los representantes de los trabajadores han avisado de que el sector químico está en "peligro" si las administraciones no dan "apoyo" a los planes de descarbonización de las industrias, motivo por el cual han propuesto crear una mesa de trabajo con Dow y la Generalitat. "En Tarragona no sobra nadie. Defender los puestos de trabajo de Dow también es defender la industria química, la autonomía productiva y el futuro industrial de Europa", ha concluido Navarro.
Reiteradamente, el sindicato STR ha denunciado que, a pesar de la magnitud de la medida anunciada, la empresa todavía no ha facilitado a la representación legal de los trabajadores la documentación ni los informes en que fundamenta esta decisión, ni ha concretado cómo podría afectar a los diferentes centros de trabajo. "La dirección nos ha comunicado que el número de puestos afectados sale de un estudio interno realizado por la compañía, pero este estudio no ha sido entregado ni puesto a disposición de la representación social para su análisis", señalan desde el sindicato. Según la información trasladada por la empresa, la documentación justificativa todavía se está preparando y será presentada próximamente junto con la memoria que comenzará el procedimiento formal de negociación.
