El aeropuerto de la Seu d'Urgell ha cerrado el mes de julio con una cifra récord de operaciones. La instalación ha registrado 1.063 movimientos aéreos, lo que representa un incremento del 83% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este volumen de actividad sitúa el aeropuerto en su mejor dato histórico desde que se tienen registros. Del conjunto de movimientos, un 35% corresponde a operaciones de servicios públicos que tienen su base en la instalación, como el Grup d'Actuacions Especials (GRAE), el Servei d'Emergències Mèdiques (SEM) y los Bombers de la Generalitat. Esta presencia de organismos públicos refuerza el carácter estratégico del aeropuerto, que actúa como plataforma de apoyo para las tareas de prevención y extinción de incendios forestales y otras emergencias en el territorio pirenaico.
La instalación, que dispone de instalaciones al servicio de diversos organismos públicos, refuerza su valor como infraestructura de servicio público y su contribución al equilibrio territorial, especialmente en un área con características geográficas singulares y necesidades específicas de conectividad. El GRAE, especializado en rescates de montaña, el SEM y los Bombers de la Generalitat tienen base operativa, lo que permite una respuesta rápida ante cualquier emergencia en la zona. La base del GRAE, que actualmente está en construcción, tendrá una superficie de 600 metros cuadrados y acogerá a unas 45 personas.
El impacto de las conexiones comerciales
El incremento de operaciones coincide con la consolidación de los vuelos comerciales entre el aeropuerto de la Seu y Madrid, que operan desde diciembre de 2021, y con la ruta a Palma de Mallorca, puesta en marcha como prueba piloto durante la temporada de invierno de 2024. La conexión con Madrid, explotada por Air Nostrum, ofrece varias frecuencias semanales y permite enlazar con más de 80 destinos nacionales, europeos e internacionales a través del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. La ruta a Palma se ha consolidado con una alta ocupación, especialmente durante la temporada alta de esquí.
En 2025, el aeropuerto cerró con un récord de 19.160 pasajeros, un 18% más que el año anterior. Esta evolución, junto con el récord de operaciones de julio, refleja la creciente actividad de la infraestructura. El éxito de las conexiones actuales ha llevado al gobierno andorrano a plantearse nuevas rutas, como París, Lisboa o Milán, aunque la intención es que sea el sector privado quien las impulse. El aeropuerto sigue siendo una pieza clave para la movilidad de la región pirenaica. Además de las operaciones comerciales, el equipamiento acoge vuelos de emergencia y de servicios públicos, que representan una parte significativa de su actividad. Su ubicación, en la comarca del Alt Urgell, lo convierte en un punto de referencia para la conexión del Pirineo con el resto del Estado y con Europa.
El récord de operaciones del mes de julio consolida la tendencia al alza del aeropuerto, que en los últimos años ha ido incrementando su actividad gracias a la diversificación de sus servicios y a la mejora de las infraestructuras. La conexión con Madrid y Palma, el impulso de los servicios de emergencia y el uso por parte de entidades públicas han sido factores clave en esta evolución positiva. Además, se ha puesto en marcha el proyecto para construir nuevos hangares para dar respuesta a la demanda existente, y se prevé que el control aéreo, que hasta ahora era automático, entre en funcionamiento en verano.