El grupo Moure promueve la expansión del negocio de su participada tecnológica Techtail con la búsqueda de terceros operadores interesados en su modelo de tienda autónoma. "Estamos en negociaciones con diferentes operadores en España, pero también en Portugal, Francia e Italia para hacer crecer el modelo de tiendas inteligentes 24/7 que hemos desarrollado íntegramente, desde el diseño y construcción hasta la operativa y el mantenimiento, especialmente el tecnológico", explica el consejero delegado de Techtail, David Casanovas. Están convencidos de que "hay muchísimo mercado para crecer", porque "nuestro modelo de tienda autónoma FlexStore cubre un nicho muy concreto dentro del retail y que todavía no se había cubierto con un sistema como el nuestro que tiene múltiples prestaciones", añade. En definitiva, "estamos hablando de ofrecer un espacio adicional a los retailers ya existentes con un sistema de proximidad y un modelo 100% autoservicio, rápido y sin limitaciones".

Casanovas habla desde la experiencia que han recogido en los últimos doce meses con la apertura de hasta 7 tiendas autónomas, que Techtail explota directamente con el nombre comercial de Big Fish. Tienen dos en Mallorca, dos en Ibiza y también en los municipios de Molins de Rei, Mataró y Alella, en la demarcación de Barcelona. Ideadas como unos contenedores, las Big Fish se han instalado en las estaciones de servicio Autonetoil y en los centros de limpieza de coches Elefante Azul, propiedad del grupo Moure.

Las tiendas autónomas ofrecen una amplia selección de productos, que van entre los 200 y 300 artículos. Incluyen aperitivos o comida de picoteo, platos preparados, bebidas, helados, productos de parafarmacia y para bebés, artículos de emergencia o accesorios tecnológicos. De manera progresiva, el catálogo se está extendiendo con otros productos de diferentes sectores, en función de la ubicación y de las necesidades del cliente, como complementos nutricionales para el deporte, por ejemplo. "Ahora tenemos mucha demanda de luces de emergencia V16 homologadas para los coches", dice Casanovas.

Para terceros, "el valor añadido del sistema de Techtail es que podemos hacer proyectos a medida para múltiples espacios, aportando tanto el hardware como el software -con uso de la IA y otras tecnologías-, que hemos desarrollado internamente con ayuda de socios tecnológicos como Huawei y la consultora IT local Ohtic Solutions". "Esto nos permite ser muy flexibles, trabajar llaves en mano, y ofrecer el mantenimiento tecnológico para que todo funcione correctamente", dice.

Un modelo escalable a otros operadores

Este año, la cadena de Big Fish seguirá creciendo, al tiempo que Techtail volcará muchos esfuerzos en la comercialización de la tecnología FlexStore, para terceras empresas que quieran explotar esta nueva manera de comprar, bajo su marca y vendiendo sus productos. La compañía prevé cerrar entre 10 y 15 proyectos con diferentes operadores con la apertura de la correspondiente tienda de autoservicio durante el 2026. La comercialización permitirá ir rentabilizando la inversión que ha acumulado el proyecto: unos 2,5 millones de euros. Casanovas no comenta qué ingresos han tenido en su primer año de funcionamiento, que considera "una prueba de testeo del modelo y de sus ventajas", pero apunta a un período de entre 3 y 5 años para recuperar la inversión inicial.

Interior de una tienda Big Fish, desarrollada por Techtail.
Interior de una tienda Big Fish, desarrollada por Techtail.

Comercio, sanidad, transporte, ocio, deporte...

La solución puede adaptarse al rediseño de una tienda condicionando el espacio físico, remodelando las estanterías, colocando cámaras, adecuando la puerta de acceso... todo, "hasta tener un nuevo espacio comercial 24/7/365". "Hablamos de comercio y en el caso mismo de Big Fish en el segmento de la energía -gasolineras y electrolineras-, pero es un sistema ideal para hospitales, universidades, aeropuertos, metro, estaciones de tren... lugares con una intensa movilidad; y por qué no, para espacios de ocio y cultura, como eventos deportivos, musicales... también estaciones de esquí, campings, hoteles... infinidad de ubicaciones", remarca Casanovas para dar a entender por qué consideran que el producto es muy escalable. "Y en eso estamos", concreta.

"El sistema es muy simple y cómodo para el cliente", defiende Casanovas. Se trata de localizar la Big Fish, introducir el número de teléfono en la pantalla de acceso y validar la tarjeta contactless. La puerta se abre automáticamente y, una vez dentro, se cogen los productos. Si se decide devolver alguno, simplemente se deja en su sitio sin ningún riesgo de que se cobre. Al salir, el sistema procesa el pago de manera instantánea y envía el recibo por SMS. Esto permite llegar a todo tipo de usuario; no es necesario ser excesivamente tecnológico. Para las tiendas de terceros, Techtail incluye siempre en el proyecto el mantenimiento tecnológico posterior y, si el cliente lo contrata, da servicios de reposición de producto, de limpieza, y la cobertura de otras incidencias

Preguntado sobre qué aporta una Big Fish que no tenga una máquina de venta automática, Casanovas remarca dos ventajas. En primer lugar, que la oferta de artículos es mucho mayor y están al alcance de los consumidores por si los quiere revisar o mirar sus características. En segundo lugar, que "en un espacio donde se puede entrar, manosear, revisar el artículo... la experiencia de compra es mucho más gratificante y completa".