El ejercicio de 2025 ha supuesto un punto de inflexión en la trayectoria reciente del grupo Sorigué, que ha presentado unas cuentas marcadas por la expansión de casi todos sus indicadores financieros y operativos. Según la información facilitada por la compañía, la cifra de negocio ha alcanzado los 960 millones de euros, lo que representa un incremento del 12% respecto al año anterior. Este incremento, sostenido en el tiempo según fuentes de la empresa, refleja la aceleración de la actividad en diversos segmentos estratégicos. El resultado bruto de explotación ha alcanzado los 41 millones de euros. Esta cifra supone un aumento del 25% en comparación con el registro de 2024. La compañía atribuye esta evolución favorable a una gestión eficiente de los recursos y a la maduración de proyectos concesionales de largo recorrido.
Todavía más destacado resulta el comportamiento del beneficio antes de impuestos, que se ha situado en 24 millones de euros. Esta cantidad contrasta vivamente con los 8,5 millones obtenidos el año precedente, lo que implica más que duplicar el resultado en solo doce meses. El grupo, que califica su modelo de crecimiento de sólido y estable, ha conseguido a la vez agrandar su cartera de negocio. Esta variable, que incluye los contratos comprometidos y las licitaciones en curso, ha crecido un 9% hasta situarse en 1.080 millones de euros. Este nivel de cartera proporciona a la organización una visibilidad a medio plazo que sus gestores consideran fundamental para mantener el ritmo de actividad.
Política de inversiones y renovación tecnológica
Detrás de estos indicadores hay, según explica la misma empresa, una decidida apuesta inversora. El grupo ha destinado más de 50 millones de euros a la adquisición de maquinaria de última generación. Este gasto se ha canalizado principalmente hacia los contratos concesionales, donde la compañía necesita equipos de gran rendimiento y durabilidad. Simultáneamente, otra parte importante de estos recursos ha ido a parar a la ampliación de capacidades en el ámbito de la ingeniería aplicada. Esta área, clave para la diferenciación técnica del grupo, ha visto reforzados sus equipos y sus herramientas de desarrollo. La expansión de la actividad ha tenido un reflejo directo en el capítulo de recursos humanos. La plantilla del grupo Sorigué ha superado la barrera de los 5.000 trabajadores a lo largo de 2025. Esta cifra representa un incremento del 16% respecto al año anterior, lo que supone la adición de varios centenares de puestos de trabajo nuevos.
Otro de los capítulos que ha registrado una evolución significativa es el de la inversión en sostenibilidad. El grupo ha destinado 19 millones de euros a recursos ambientales durante el ejercicio de 2025. Esta cantidad supone un aumento del 29% en comparación con la partida del año 2024, año en que la inversión verde ya había crecido respecto a ejercicios precedentes. Según ha comunicado la empresa, estos recursos se han aplicado a sistemas de gestión de residuos, a tecnologías para la reducción de emisiones y a proyectos de recuperación de suelos contaminados en el marco de sus actividades concesionales. La dirección del grupo ha reiterado que la eficiencia ambiental constituye un eje central de su plan estratégico, un discurso que los números presentados avalan con un crecimiento sostenido de la inversión verde en los últimos dos ejercicios.
Con estos resultados sobre la mesa, Sorigué encara el ejercicio 2026 con una posición patrimonial reforzada y una cartera de negocio que supera los 1.000 millones. Los analistas consultados coinciden en señalar que el reto principal para la compañía será mantener los márgenes de explotación mientras continúa absorbiendo el incremento de plantilla y los gastos derivados de la renovación tecnológica. La compañía, por su parte, ha anunciado que continuará explorando oportunidades en el ámbito de las concesiones y la ingeniería aplicada, dos sectores donde ha concentrado buena parte de su inversión reciente. El mercado observará con atención la evolución de los tipos de interés y del coste de los materiales, dos factores que podrían condicionar el margen antes de impuestos en los próximos trimestres.