CaixaBank, el banco más grande del sistema financiero español, se enfrenta a una oleada de paros y movilizaciones por parte de sus trabajadores, quienes denuncian que los retos del 2026 fijados por la entidad "son un despropósito consciente, deliberado e irresponsable" porque vuelven a cargar sobre un modelo de negocio basado en la sobreexigencia permanente, la normalización del estrés y el deterioro de la salud laboral.
El banco, que cuenta con 42.520 empleados y más de 3.500 oficinas en España, no se enfrente a este tipo de protestas desde el ERE que llevó a cabo en 2021 tras la fusión con Bankia. Aunque en enero del 2024, las plantillas de todos los bancos y ex cajas de ahorro salieron a la calle para protestar por los salarios hasta que se negociaron los distintos convenios colectivos.
Por una parte, el mayor sindicato de CaixaBank, SECB, asegura que la situación que vive la plantilla ha llegado al límite. "Años de presión comercial e incremento constante de objetivos, nos han llevado a un escenario de agotamiento generalizado que la dirección se niega a reconocer", advierten este viernes.
CaixaBank presenta resultados el viernes 30, lo que podría agravar el enfado de la plantilla
Por ello, SECB ha puesto en marcha una serie de protestas que arrancarán el próximo 3 de febrero con paros y concentraciones en las oficinas de todo el país y en los servicios centrales de Barcelona y Madrid, durante una hora. Aunque le objetivo de este sindicato es que las acciones escalen y haya nuevos paros y movilizaciones, además de acciones judiciales más adelante.
Otro de los sindicatos mayoritarios, Comisiones Obreras, también anuncia que a partir del próximo lunes 26 de enero activarán una serie de movilizaciones para denunciar una situación "cada vez más evidente, que la plantilla sigue sin ver que los beneficios récord se reviertan en mejorar salarios, eliminar desigualdades y mejorar el clima laboral".
CC. OO. no descarta una escalada de movilizaciones conjuntas con el resto de sindicatos en los próximos días. CaixaBank, por su parte, presenta resultados anuales el próximo viernes 30, lo que podría agravar el enfado de la plantilla.
Se espera que le banco catalán obtenga un resultado récord de más de 5.400 millones de euros, correspondiente al ejercicio 2025.