Gerard Garrote y Guillem Vestit, dos exestudiantes del grado en Ingeniería en Multimedia. Aplicaciones y Videojuegos de la UVic, lanzaron en 2021 la aplicación web Sharingful, que permite agrupar usuarios para compartir los contenidos y gastos de las plataformas digitales. Cuatro años más tarde y habiendo llegado a Portugal, el Reino Unido y Alemania, Sharingful asegura que las familias que gestionan sus suscripciones digitales a través de la plataforma pueden ahorrar unos 30 euros al mes; o el equivalente a entre 200 euros y 400 euros al año, dependiendo del número de cuentas compartidas.

Así, una familia tipo que está suscrita a Netflix, Spotify y Disney+ puede pasar de pagar 45 euros al mes, a solo 15 euros, manteniendo el acceso completo y cumpliendo los términos legales de uso. Porque si algo quieren destacar los impulsores del proyecto es que Sharingful "permite compartir de manera segura, legal y organizada, reduciendo costes sin perder acceso".

Guillem Vestit argumenta que el ahorro se genera porque “hay hogares que pagan una media de 30 euros al mes en plataformas digitales, pero solo utilizan activamente un par”. Tanto es así que, de acuerdo con los datos que la compañía ha extraído de la experiencia de sus usuarios, un 72% de los mismos considera que paga demasiado por sus servicios digitales, e incluso un 27% afirma pagar por suscripciones que no utiliza.

Actualmente, Sharingful tiene más de 100.000 usuarios activos en España y gestiona más de 40.000 grupos de suscripción compartida. Los últimos datos que proporciona la compañía, correspondientes a 2023, apuntaban a una facturación de unos 2 millones de euros. Sus impulsores explican que, en el mercado europeo -Portugal, el Reino Unido y Alemania-, la firma ha pasado de una facturación de 150.000 euros en 2024, al medio millón para el cierre de 2025.

La plataforma quiere expandirse aún más e ir ampliando el abanico de suscripciones compartidas. De hecho, en Sharingful no se limitan a las típicas suscripciones de entretenimiento; amplían sus fronteras con la posibilidad de compartir suscripciones relacionadas con el bienestar como Headspace, la educación con Duolingo y la productividad con Canva o Microsoft, entre muchas otras opciones.

También prevén el desarrollo de nuevas herramientas digitales para su propia plataforma. En este sentido, la irrupción de la inteligencia artificial les puede ayudar. Tienen pensado ampliar su modelo a suscripciones de herramientas de IA, con una propuesta propia basada en OpenAI que busca democratizar el acceso a esta tecnología a través de precios más bajos.

Su plan de negocio para este año se centra en la expansión demográfica por diversos mercados europeos. Su meta es: alcanzar una facturación de 15 millones de euros en un plazo de cinco años, como referencia de su potencial de crecimiento y posicionamiento dentro del sector. Para conseguirlo, desde la compañía se asegura que solo se autofinanciarán (bootstrapping). Plantean doblar la plantilla de cara a 2026, con entre 5 y 8 nuevas incorporaciones, impulsando así el crecimiento de un equipo internacional y especializado. Todo ello, mediante la creación de equipos propios en cada mercado, comenzando por un refuerzo inicial del área de marketing (20%) y, posteriormente, de atención al cliente (80%).