El Santander hace un parón en la recompra de acciones de 5.000 millones de euros que lanzó en febrero. El banco que preside Ana Botín ha comunicado al mercado este jueves que suspenderá su programa desde mañana, 24 de abril, y hasta el próximo 26 de mayo "de conformidad con la normativa norteamericana aplicable a la adquisición de Webster Bank y en atención a que la contraprestación de la adquisición", que incluye acciones de la entidad cántabra.

Según los términos del acuerdo, los accionistas de Webster recibirán 48,75 dólares y 2,0548 acciones de Santander por cada acción de WBS. Y en este contexto, el banco cántabro tiene previsto llevar a cabo una ampliación de capital, que financiaría el 35% de la adquisición. Las nuevas acciones emitidas representarían aproximadamente el 2,23% del capital social total de Santander. 

Y en este contexto, el Santander explica hoy en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que la suspensión del programa de recompra de acciones empezará este viernes con motivo de la convocatoria de la junta general de accionistas del banco estadounidense Webster, donde los accionistas deberán pronunciarse sobre la adquisición, y concluirá el 26 de mayo porque es la fecha de la celebración de la Junta.

Tras este cambio, el Santander espera que el programa de recompra de acciones —del que ya ha ejecutado más del 50%— se reanude el 27 de mayo y la duración se extienda ahora hasta el 20 de agosto. La entidad, que anunció también en febrero la compra del estadounidense Webster Bank por 12.200 millones de dólares (10.323 millones de euros) aspira a convertirse en el quinto banco más grande de Estados Unidos tras completar la compra.

En paralelo, el Santander está ejecutando también la compra de TSB en Reino Unido al Sabadell. Una operación de más de 3.000 millones que se materializará, previsiblemente, este mes de abril. Desde el banco han indicado que estas transacciones se enmarcan en la estrategia del Santander de realizar "adquisiciones complementarias" para acelerar el crecimiento orgánico en sus mercados principales, respetando la estricta jerarquía de capital de la compañía.