El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, ha reclamado al Govern que, una vez aprobados los presupuestos de la Generalitat, se abra una nueva etapa de negociación para conseguir rebajas fiscales. El líder patronal ha propuesto empezar por reducir el impuesto de sucesiones y donaciones en los familiares de primer grado, descontar la inflación del IRPF y eliminar el impuesto del patrimonio. Sánchez Llibre ha advertido que, si no se producen estas mejoras, "podríamos tener problemas de disturbios en las calles por el incremento de presión fiscal que sufren los ciudadanos en general".
Desde Foment se defiende que es el momento de intentar llegar a acuerdos con la Generalitat para alcanzar una fiscalidad más competitiva y más justa para los catalanes. En este sentido, Sánchez Llibre ha insistido en que las familias y las personas tendrían más dinero a final de mes si se descontara el efecto de la inflación del impuesto sobre la renta de las personas físicas, una medida que, según ha dicho, beneficiaría directamente a los contribuyentes. También ha criticado que en cuestiones como el gravamen de las sucesiones, Catalunya está muy lejos de la fiscalidad que aplican comunidades como Madrid, Valencia o Andalucía.
Sánchez Llibre, en una entrevista en Catalunya Ràdio, ha defendido que los catalanes se merecen tener la misma fiscalidad que el resto de territorios del Estado, una reivindicación que ha situado en el centro de su discurso. El presidente de Foment ha recordado que figuras como el impuesto del patrimonio comportan que el contribuyente pague "dos veces" por la misma base imponible, lo cual, a su parecer, es injusto y desincentiva la inversión. Por ello, ha pedido que, una vez cerrada la carpeta de las cuentas, el Govern sea capaz de aplicar una fiscalidad competitiva que equipare Catalunya a las regiones que han optado por una presión tributaria más baja.
El líder patronal ha valorado los presupuestos de la Generalitat como una señal de normalidad económica, aunque ha admitido que le habría gustado más que el ejecutivo hubiera cerrado más acuerdos con Junts que con los Comuns. Sánchez Llibre ha dicho que las cuentas "pueden gustar más o menos", pero ha defendido que su aprobación es un paso importante para la gobernabilidad del país. Su prioridad, sin embargo, es que, una vez aprobados los presupuestos, se abra una nueva etapa de negociación para abordar las cuestiones fiscales pendientes.
La situación política en el Estado y la demanda de estabilidad
En cuanto a la situación política en el Estado, Sánchez Llibre ha asegurado que el clima de inestabilidad "no ayuda en nada" a las empresas y ha calificado el ambiente político actual en España como "irrespirable". El presidente de Foment no ha querido posicionarse sobre la posibilidad de convocar elecciones anticipadas, pero ha definido la situación actual como "muy difícil" para la gobernabilidad. En este sentido, ha lamentado que el país esté paralizado desde hace al menos un año, lo que impide afrontar las reformas estructurales que necesita la economía.
Sánchez Llibre ha advertido que la inestabilidad política "no lleva a ninguna parte" y ha recordado que los empresarios quieren estabilidad económica y política. Según el líder patronal, "si el país sigue paralizado, nadie sale beneficiado", y ha calificado de "impensable" que un gobierno pueda gobernar tres años sin presupuestos. El empresario ha alertado de que se empieza a instalar la política italiana de los años 90 y 2000, y ha advertido de que este no es el camino. Preguntado por la posibilidad de liderar alguna opción política en unas eventuales elecciones, ha descartado la posibilidad y ha reiterado que ha renovado su mandato al frente de la patronal por cuatro años más.