El Sabadell premia a sus accionistas este viernes 29 de mayo con un dividendo extraordinario récord de 50 céntimos por acción tras culminar con éxito la defensa frente a la opa del BBVA y cerrar la venta de su filial británica TSB al Banco Santander por 3.300 millones de euros. La operación permitirá al banco catalán aflorar más de 400 puntos básicos de capital y anotarse una plusvalía superior a 300 millones de euros, reforzando su posición financiera y su capacidad para elevar la remuneración al accionista.

Así lo destaca este lunes el banco que preside Josep Oliu en un comunicado, donde recuerda que el precio de compra de TSB se fijó al acordar la transacción en 2.650 millones de libras (unos 3.050 millones de euros) en julio del año pasado, lo que implica que se ha vendido a un múltiplo de 1,5 veces su valor en libros. A este importe, según lo acordado, se le ha añadido el valor neto contable tangible (TNAV) generado por TSB hasta el cierre de la operación en abril, que ha alcanzado los 213 millones de libras (unos 242 millones de euros).

Es por ello que el Sabadell obtendrá una plusvalía ligeramente superior a 300 millones de euros una vez considerados todos los impactos derivados de la operación. Dicha plusvalía se anotará en los resultados del segundo trimestre que el banco dará a conocer en el mes de julio.

El mayor dividendo de su historia

En el comunicado, el Sabadell recuerda también que para tener derecho al cobro del dividendo extraordinario es necesario mantener acciones del banco al cierre de mercado del día 26 de mayo, es decir, de mañana martes.

Como es habitual, en la apertura de la sesión bursátil del miércoles 27 de mayo, se producirá un ajuste técnico y automático del precio de las acciones de Banco Sabadell para reflejar que quienes compren títulos a partir de ese día ya no tendrán derecho a cobrar el dividendo extraordinario. Esto no supone una pérdida de valor para los accionistas, ya que esos 50 céntimos por acción pasarán a estar desembolsados en sus bolsillos, en lugar de estar implícitos en el precio de las acciones.

La venta de TSB culmina una de las operaciones corporativas más relevantes para el Sabadell en los últimos años y llega en pleno rally bursátil de la entidad. Desde finales del año 2020, las acciones del banco —incluyendo dividendos reinvertidos— han multiplicado por doce su valor, frente al comportamiento más moderado del conjunto de la banca española, europea e incluso del Ibex 35.

Tras el pago del dividendo extraordinario, el banco activará además su denominada Cuenta Accionista, un vehículo diseñado para fomentar la reinversión de dividendos en títulos de la entidad. El producto ofrece una remuneración del 7% TAE durante los 15 días posteriores al abono del dividendo y del 1% TAE trimestral sobre el saldo remanente.

La entidad defiende que mantiene una de las políticas de retribución al accionista más atractivas del sector financiero. Según las estimaciones de los analistas actualizadas tras los resultados de cierre de 2025, el valor todavía tendría un potencial alcista cercano al 12%, con un precio objetivo medio de 3,69 euros por acción.