Roca someterá a votación de sus accionistas una ampliación de su consejo de administración, que pasaría de los ocho miembros actuales a once. La propuesta se debatirá en el marco de la junta general de accionistas, convocada para el próximo 18 de junio. La operación, si recibe el visto bueno de los socios, supondrá un cambio significativo en la estructura de gobierno de la corporación, que hasta ahora había mantenido un consejo reducido y de perfil muy familiar. La compañía defiende esta ampliación como una medida necesaria para acompañar su plan de crecimiento.
La ampliación propuesta comportaría la incorporación de tres nuevos miembros al consejo de administración. El primero es Ramón Casals, que ya había formado parte del órgano de gobierno de la compañía en una etapa anterior y ahora regresaría a él. El segundo es Pau Relat, actual presidente de Fira de Barcelona y también presidente de MAT Holding. El tercero es Julio Rodríguez, que ejerce la presidencia de Molins. Los tres perfiles combinan experiencia en gestión empresarial, conocimiento del tejido industrial catalán y vinculación con el mundo institucional.
Fortalecimiento de la gobernanza para acompañar la estrategia de crecimiento
Según ha explicado la compañía en la convocatoria de la junta, la ampliación del consejo se enmarca en su estrategia de crecimiento y en la voluntad de reforzar la gobernanza corporativa. El objetivo es reforzar la toma de decisiones y asegurar una gestión eficaz, alineada con los objetivos estratégicos del grupo. El consejo de administración actual de Roca está presidido por José María Roca y está formado por Santiago de Gomar, Georgina Barangé, Elisa de Gomar, Silvana Velasco, Josep Roca, Gabriel Pich-Aguilera y Guayente Sanmartín. Se trata de un órgano en el que la presencia familiar es mayoritaria, pero que también incluye nombres de fuera del linaje, mayoritariamente mujeres. Con la incorporación de Casals, Relat y Rodríguez, el consejo aumentará su dimensión e incorporará tres perfiles externos, lo cual puede reforzar la independencia y la capacidad de supervisión del órgano.
Un movimiento similar a otras grandes empresas familiares catalanas
La ampliación del consejo de Roca sigue una tendencia observada en otras grandes empresas familiares catalanas en los últimos años. Compañías como Puig o Fluidra han ido incorporando consejeros independientes o externos para profesionalizar la gestión y prepararse para los retos de la globalización. En el caso de Roca, este movimiento llega en un momento de consolidación del negocio cerámico, pero también de diversificación hacia áreas como la energía sostenible o la inversión en empresas emergentes tecnológicas. Los analistas consultados consideran que la entrada de Relat y Rodríguez puede aportar un valor añadido en términos de visión estratégica y de conocimiento de sectores regulados.
La junta de accionistas del 18 de junio no solo decidirá sobre la ampliación del consejo, sino también sobre otros puntos del orden del día, como la aprobación de las cuentas anuales de 2025, la gestión del consejo y la política de dividendos. Los accionistas también deberán pronunciarse sobre la reelección de los auditores y sobre diversas modificaciones estatutarias menores. La dirección de la compañía confía en que la propuesta de ampliación del consejo reciba un amplio apoyo, dado que ha sido trabajada durante meses y cuenta con el visto bueno de la familia controladora. En caso de aprobarse, los tres nuevos consejeros tomarán posesión en el mismo acto de la junta o en una reunión posterior del consejo. Los nombramientos son por un período de cuatro años, renovables. Con este movimiento, Roca espera ganar en agilidad y en capacidad de respuesta en un entorno empresarial cada vez más competitivo e incierto.