Revolut quiere conquistar un nuevo territorio: los aeropuertos. La fintech ha anunciado la creación de una red internacional de salas VIP, de marca propia, que estrenará en 2027 con su primera apertura en Copenhague. Su objetivo es llevar este servicio a algunos de sus principales mercados durante los próximos años.
La compañía asegura que la del aeropuerto de la capital danesa será su sala VIP insignia. También será la mayor sala VIP de uso compartido del espacio Schengen. El proyecto se desarrollará junto a Plaza Premium Group, uno de los principales operadores de salas VIP de aeropuertos del mundo. La experiencia de Copenhague servirá como modelo para futuras aperturas en otros aeropuertos internacionales a partir de 2027, explica la firma en un comunicado este jueves.
La apuesta supone un cambio para Revolut. La compañía quiere ir más allá de los servicios financieros. Busca también entrar en espacios físicos donde sus clientes pasan buena parte de sus viajes. “Queremos seguir mejorando la experiencia” de los clientes de Revolut que viajan en avión, ha señalado Hadi Nasrallah, responsable de Product GP & New Bets de la compañía.
Las salas VIP, un negocio en auge
Revolut entra en un mercado que vive un momento de expansión. Las salas VIP se han convertido en uno de los servicios con mayor demanda dentro de los aeropuertos. Los datos de Aena, el operador de los aeropuertos en España y uno de los mayores del mundo (tiene aeropuertos en Londres y Latinoamérica), muestran la magnitud del crecimiento.
Durante el primer semestre de 2026, las salas VIP ya han representado el 81% de los ingresos de servicios VIP de Aena. En concreto, 101 millones de los 124 millones que ha facturado la compañía con servicios VIP en los seis primeros meses. Sus ingresos han aumentado debido al crecimiento del número de clientes (+15%) y del precio medio (+9%), asegura la gestora de los aeropuertos. "La fuerte demanda", está llevando a Aena a ampliar y renovar estos espacios para dar cabida a más pasajeros.
Parte de esta demanda se explica por la banca. Varias entidades están ofreciendo el acceso a las salas VIP como premio por pagar con tarjeta, usar la cuenta o ser usuario de alto valor. Revolut, de hecho, fue pionero en ofrecer este servicio. Los clientes de su plan Ultra tienen acceso ilimitado y sin coste adicional a más de 1.600 salas VIP en todo el mundo. Mientras que los usuarios de los planes Prémium y Metal pueden acceder con descuentos.
La estrategia no es exclusiva de las fintech. Los bancos tradicionales, como el Santander o el BBVA, también están utilizando los servicios asociados a los viajes para diferenciar sus tarjetas y productos premium. La consecuencia es una mayor exposición de estos servicios entre los clientes bancarios. Lo que antes era un extra asociado a las tarjetas más exclusivas se ha convertido en un argumento comercial para captar y fidelizar clientes.
Revolut quiere aprovechar esta tendencia para dar un paso más. Hasta ahora, la compañía ofrecía a sus clientes acceso a una amplia red de salas de terceros. Ahora quiere controlar también el espacio físico y crear una experiencia propia. La primera será la de Copenhague, pero la elección no es casual. Dinamarca es uno de los mercados estratégicos de Revolut en los países nórdicos.
La compañía espera superar los 500.000 clientes en el país antes de la apertura de la sala. En el conjunto de los países nórdicos, Revolut cuenta ya con más de dos millones de clientes. Y su previsión es superar los tres millones a finales de año.