Raimat ha dado el pistoletazo de salida a la vendimia de este año, la más avanzada de las 108 que ha realizado desde que comenzó su actividad vitivinícola. Las altas temperaturas que se han registrado en las últimas semanas han acelerado la maduración de la viña y han obligado a adelantar la cosecha para recolectar la fruta en su punto óptimo de maduración. Esta situación refleja el impacto que el cambio climático tiene en los ciclos de cultivo de las diferentes variedades de uva.
Según las previsiones de la compañía, la cosecha de este año se situará alrededor de los seis millones de kilos de uva, una cifra similar a la del ejercicio anterior. Raimat, que trabaja completamente bajo el modelo de producción ecológica, asegura que la calidad de la uva será excelente, gracias al equilibrio y la sanidad que presentan las plantas. Las condiciones climáticas, aunque han adelantado el calendario, no han afectado negativamente la salud de las cepas.
La actual cosecha tiene un hito histórico: se alcanzará el millón de toneladas de uva cosechada acumuladas desde que la empresa dispone de registros. Esta cifra es un indicador de la trayectoria de la finca leridana, que a lo largo de más de un siglo ha ido consolidando su producción y su presencia en el sector vitivinícola catalán. Alcanzar esta cifra supone un reconocimiento al trabajo continuado y a la capacidad de la finca para mantener unos estándares de producción altos a lo largo del tiempo.
El director de Raimat, Joan Esteve, ha destacado la "muy estable" capacidad de producción, y lo ha atribuido a las medidas aplicadas en los últimos años para minimizar el impacto del cambio climático. Estas medidas han permitido que, a pesar de las condiciones meteorológicas adversas, la producción se mantenga en unos niveles constantes año tras año. Según Esteve, la viña se encuentra en buen estado de salud, la uva está equilibrada y presenta una acidez adecuada, lo que permitirá obtener un vino de calidad.
La cosecha, de madrugada
En la cosecha de este año participan cerca de 80 personas. La recogida se realiza de madrugada, entre las 5 de la mañana y las 12 del mediodía, para evitar las horas de más calor. Este sistema permite preservar la frescura de la uva y mantener sus propiedades organolépticas. Las bajas temperaturas de la madrugada ayudan a que la uva llegue a la bodega en las mejores condiciones, evitando fermentaciones prematuras. El proceso se realiza de manera selectiva, pasando por una sola cara de la cepa, una técnica que protege la planta y garantiza que solo se cosechen los granos de uva que han alcanzado el punto de maduración adecuado. Esta práctica permite una cosecha más cuidadosa y respetuosa con la viña, asegurando que la uva que queda en la planta pueda continuar su proceso de maduración sin sufrir daños.
La finca ha reforzado su apuesta por la sostenibilidad con la puesta en marcha de una nueva depuradora. El sistema, que entró en funcionamiento durante el último trimestre de 2025, es un humedal de flujo vertical de 40.000 metros cuadrados destinado al tratamiento de las aguas residuales de la bodega. Esta instalación supone un paso adelante en la gestión de los residuos generados durante el proceso de vinificación.
Este sistema tiene capacidad para purificar 80.000 litros de agua al día mediante procesos naturales que no requieren consumo energético y no generan residuos. La depuración se realiza a través de filtros vegetales que permiten eliminar contaminantes sin la necesidad de utilizar productos químicos ni maquinaria de gran consumo, lo que se alinea con la estrategia de la finca de reducir el impacto ambiental de su actividad. Esta inversión supone un paso importante en el camino de Raimat hacia la sostenibilidad integral de su proceso productivo.