Puig acaba de cerrar un plan estratégico, el 2021-2025, superando las expectativas que se pusieron, y ya ultima un nuevo plan de ruta que le permita seguir incrementando ventas, especialmente en las latitudes en las que su penetración todavía es más baja que la de la competencia, y continuar creciendo más que la competencia, como en los últimos años. Las compras no son una prioridad pero si surgen oportunidades, las aprovecharán. El nuevo plan estratégico verá la luz el 14 de abril en Madrid.
Marc Puig, presidente de la multinacional catalana de perfumería y belleza, ha explicado este miércoles los resultados de la empresa del 2025, cuando superó por primera vez los 5.000 millones de euros de facturación y rozó los 600 millones de beneficio neto, con crecimientos en todos los segmentos y áreas geográficas y los márgenes al alza.
Puig ha destacado que en los cinco años del plan estratégico que ahora han agotado, la compañía ha superado los ambiciosos objetivos que se había marcado, de duplicar ingresos en dos años y triplicarlos en cinco. Y ha remarcado especialmente que en todos estos ejercicios, desde el 2021, ha crecido más que todos sus competidores en el segmento prémium.
“Estamos orgullosos del trabajo hecho”, ha valorado Puig, y se ha mostrado optimista de cara a este 2026, que ha arrancado con fuerza: “Tenemos un año lleno de novedades y lanzamientos”. Y de cara al medio plazo, tras celebrar haber superado las expectativas del último plan estratégico, ha anunciado la presentación del nuevo dentro de dos meses.
Puig ha evitado adelantar más cosas sobre la nueva hoja de ruta, pero sí que ha dejado claro el objetivo de continuar creciendo, especialmente en los nuevos nichos de negocio de la compañía, como el maquillaje, y en países donde todavía tienen margen para hacerlo: “China es donde tenemos menos penetración, comparada con nuestros competidores, por lo tanto, tenemos camino por recorrer”.
Compras
En cuanto a las compras, no son un eje central del camino marcado por Puig, pero sí que tienen la puerta abierta: “No nos podemos comprometer a que nuestro crecimiento futuro sean adquisiciones, pero cada año miramos 100 posibilidades y quizás pasa una o ninguna. Es cierto que en los últimos diez años hemos hecho una compra por año, pero eso no quiere decir que tenga que ser así siempre”.
“Una actividad de crecimiento inorgánico no es como cambiar de cereales en el supermercado. Somos muy selectivos, somos muy cuidadosos buscando con quién colaboramos y qué marcas tienen la fortaleza para sobrevivir, porque nacen muchas, pero pocas pasan el test del tiempo”, ha añadido.
A nivel orgánico, tiene claro que el camino es continuar invirtiendo en las marcas y que los segmentos en los que está posicionado tienen potencial de crecimiento: “Somos muy optimistas sobre la evolución de la categoría fragancias, sube más que el resto de consumo. Mientras el mundo crece, hay gente que sube de clase social y consume fragancias. Y hay un tipo de cliente que cuando accede a ellas, ya no se va”.
En el de maquillaje, en el cual entró con la compra de Charlotte Tilbury, también ve potencial de crecimiento, después de una buena campaña de Navidad y de que la marca haya superado los problemas que tuvo con algunos productos. En general, para todos los productos, la campaña de Navidad fue mejor de lo que se esperaba.
