La empresa china Estun Automation, líder en el mercado asiático de robótica y automatización, ha anunciado oficialmente su desembarco en España. La compañía, con sede en Nanjing (China), ha elegido el DFactory para ubicar sus oficinas. Este espacio, impulsado por el Consorci de la Zona Franca de Barcelona y erigido en referente internacional en la Industria 4.0, se convierte así en el puente de acceso de un gigante tecnológico que aspira a redefinir el panorama de la automatización en el continente.
Con casi tres décadas de historia desde su fundación en 1993, Estun ha construido su imperio sobre un pilar irrenunciable: la inversión agresiva y constante en I+D, que representa aproximadamente el 10% de sus ingresos anuales. Esta apuesta férrea por la innovación, un lujo que pocos competidores pueden sostener, le valió el reconocimiento de la revista Forbes en 2020, que la distinguió como la única compañía china de robótica industrial en su prestigiosa lista de las Empresas Más Innovadoras de China.
La estrategia de Estun se basa en un modelo de cadena de valor integral, un ecosistema cerrado que le permite controlar todo el proceso, desde la ingeniería más básica hasta el soporte postventa. Su estructura de negocio descansa sobre tres pilares simbióticos: la fabricación de robots industriales, el desarrollo de sistemas de automatización industrial a medida, y la implementación de soluciones digitales que dan sentido e inteligencia a todo el conjunto.
Su misión declarada, "hacer que la automatización avanzada sea accesible y fiable", apunta directamente al corazón de una de las mayores limitaciones del mercado: la percepción de complejidad y coste elevado. Estun busca democratizar la tecnología, ofreciendo soluciones flexibles y escalables que permitan tanto a multinacionales como a pymes y startups industriales incorporar la robótica a sus procesos con una rentabilidad de la inversión más rápida y previsible.
De la fábrica de Polonia al hub de Barcelona
La mirada de Estun sobre Europa es de largo alcance. Su planta de producción en Polonia, una infraestructura gigantesca capaz de fabricar 15.000 unidades anuales, ya fue la primera piedra de esta ofensiva. Pero la empresa ha comprendido que para conquistar los mercados más sofisticados y exigentes del sur y el oeste del continente necesita mucho más que una línea de montaje; necesita proximidad, colaboración e inteligencia contextual. Es aquí donde entra en juego el DFactory de Barcelona. La instalación de sus nuevas oficinas y centro de operaciones en este hub no es solo una oficina de representación. Es la plataforma desde la que gestionará la expansión en la Península Ibérica, el sur de Francia y el norte de Italia, y desde la que intentará tejer alianzas con el tejido industrial y tecnológico local.
Según Dmitry Kapishnikov, CEO de Estun Iberia, esta decisión "refleja nuestro firme compromiso con el mercado europeo y la prestación de un soporte cercano y de primer nivel. Al integrarnos en este hub de innovación industrial, reforzamos la colaboración con las industrias locales, fomentamos la I+D conjunta y ofrecemos soluciones avanzadas de automatización adaptadas a las necesidades de España y Europa".
La llegada de Estun es interpretada por las autoridades locales como un reconocimiento estratégico de primera magnitud. Pere Navarro, delegado especial del Estado en el CZFB, lo celebra como un hecho que "enriquece el ecosistema del DFactory Barcelona y refuerza nuestra apuesta por el impulso de la innovación, la digitalización y la automatización avanzada en el tejido productivo. Es una gran noticia que contribuirá a generar nuevas oportunidades de desarrollo tecnológico y a consolidar el posicionamiento de la Región Metropolitana de Barcelona como polo internacional de referencia en soluciones industriales de última generación".
Por su parte, Blanca Sorigué, directora general del CZFB, destaca que "la apuesta de Estun por DFactory potencia nuestra vocación de crear un ecosistema sólido capaz de atraer empresas que impulsan la automatización avanzada y que aportan soluciones de alto impacto para la industria". El impacto de Estun no se limitará a ofrecer robots más económicos. La compañía llega en un momento de transición crítica para industrias clave como la automoción electrificada, las energías renovables, la aeroespacial y la fabricación de bienes de consumo.
Sus robots, con capacidades que cubren prácticamente cualquier necesidad, desde la soldadura de precisión hasta la logística pesada, son vistos como un catalizador para la reindustrialización y la modernización de fábricas. Más allá del presente, Estun ya mira al futuro inmediato. La compañía está inmersa en proyectos de investigación de próxima generación, incluido el apostado campo de la robótica humanoide, un área que promete revolucionar tareas de complejidad extrema y que pone a la empresa en directa competencia con otros gigantes globales.
