La CGT ha confirmado que mantiene la convocatoria de huelga indefinida en Groundforce a partir de las doce de la noche de este martes. El paro afecta al personal de asistencia en tierra, facturación y embarque de pasajeros y coordinación de vuelos en el aeropuerto de El Prat. El sindicato, mayoritario en el comité de empresa, denuncia la negativa de la dirección a negociar con el comité de huelga y señala que esta actitud aboca a la plantilla a la movilización como única vía para exigir un entorno de trabajo seguro y digno.
A través de un comunicado, CGT lamenta los inconvenientes que pueda generar el paro en el tráfico aéreo y a los usuarios, pero reitera que la seguridad y la salud en el puesto de trabajo son un derecho irrenunciable. La organización sindical asegura que la empresa gestiona la operativa sobre mínimos, somete a los trabajadores a cargas de trabajo insostenibles y sufre una alta rotación de personal que genera niveles extremos de fatiga física, estrés y riesgo de accidentes.
Además, denuncian la acumulación de tareas simultáneas, el uso abusivo de horas extraordinarias, la falta de descansos y la ausencia de periodos de formación adecuados para las nuevas incorporaciones. Groundforce es una de las empresas clave en la asistencia en tierra en el aeropuerto de El Prat y atiende aerolíneas en las dos terminales. Entre las compañías afectadas se encuentran Air Europa, Lufthansa, Air France, KLM, Qatar Airways, Etihad Airways, SAS, Turkish Airlines, United Airlines, Finnair, ITA Airways, LOT Polish Airlines, Croatia Airlines, Air Arabia, Saudia Airlines, Air China, Air Transat y Luxair. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha establecido servicios mínimos que protegen entre el 35% y el 80% de las operaciones, según el tipo de ruta.
Antecedentes de conflictos laborales
Para vuelos internacionales y rutas peninsulares con alternativa de transporte público superior a cinco horas, el servicio mínimo es del 58% en agosto; para rutas peninsulares con alternativa inferior a cinco horas, la protección es del 35%. Las conexiones con territorios no peninsulares tienen un servicio mínimo del 80%. El impacto potencial es significativo. El Ministerio calcula que las aerolíneas atendidas por Groundforce han programado alrededor de 11.600 movimientos entre el inicio de la huelga y septiembre, con cerca de 2,4 millones de asientos ofrecidos. Aplicando los factores de ocupación previstos, cerca de dos millones de pasajeros podrían verse expuestos al conflicto. El paro llega en plena operación salida de agosto, el periodo de mayor movilidad del verano.
No es la primera vez que Groundforce afronta una convocatoria de huelga. En marzo de 2026, CCOO, UGT y USO convocaron un paro indefinido por un conflicto salarial derivado de la interpretación del convenio colectivo. Aquella movilización, que afectó a doce aeropuertos españoles, se produjo por la denuncia de un incumplimiento de los compromisos salariales recogidos en el convenio. En esta ocasión, sin embargo, la convocatoria parte de CGT y se centra exclusivamente en las condiciones de salud y seguridad laboral en la base de Barcelona. La dirección de Groundforce, por su parte, no ha hecho declaraciones públicas sobre el inicio de la huelga y el sindicato insiste en que no ha habido ningún movimiento por parte de la empresa para desencallar la situación. La movilización comienza este martes a primera hora y, de momento, no hay ninguna previsión de finalización.
