Nissan vuelve a castigar a Catalunya. La compañía japonesa ha presentado un expediente de regulación de empleo (ERE) para 211 trabajadores de sus tres centros del área metropolitana de Barcelona, que supone el 37% de su plantilla de 569 empleados. Nissan planea recortar 900 trabajadores en Europa, de los cuales casi uno de cada cuatro serán catalanes.

Este ERE llega cuatro años después del cierre de las plantas de la Zona Franca, Montcada y Sant Andreu de la Barca, que supusieron la salida de 2.500 trabajadores. En la actualidad, Nissan dispone de dos centros industriales más en España –en Cantabria, especializado en fundición, y en Ávila, de accesorios y recambios– que no se verán afectados por los despidos.

Nissan cuenta con 3 instalaciones en Catalunya, todas situadas en el área metropolitana de Barcelona: el centro de recambios de El Prat de Llobregat, el centro técnico de la Zona Franca y el centro de áreas flexibles, también en El Prat. El más afectado será el primero, llamado Nissan Estruch y dedicado a los recambios, donde la compañía prevé despedir a 110 trabajadores, que suponen el 90% de la plantilla de 122 empleados.

En el centro técnico de la Zona Franca, de ingeniería y servicios de producto, prevén prescindir de 86 trabajadores, el 23% de la plantilla de 383 personas. Y en el de áreas flexibles, desde donde gestionan recursos humanos y prevención, 15 despidos más, que también suponen el 23% de una plantilla de 64 personas.

Los sindicatos han anunciado movilizaciones inmediatas. Este 14 de mayo está previsto que se reúnan con la dirección de Nissan en una sesión de mediación en la sede del Departamento de Trabajo de la Generalitat.

Hace unos días, desde UGT se avanzó que iniciarían una huelga cuando conocieran el alcance del ERE. También indicaron que las “expectativas” pasan por buscar medidas similares a las de los cierres de los centros de Nissan en Catalunya entre 2020 y 2021, que afectaron a 2.500 trabajadores.

Hace unos meses, Nissan anunció que el recorte de personal podría alcanzar los 20.000 empleados a escala global, de los cuales 900 serían en Europa. Tras el anuncio de prescindir de 211 trabajadores de sus tres centros en Barcelona, esto supone que casi uno de cada cuatro serán catalanes. El argumento es ganar competitividad en un momento de pérdidas globales.

El diciembre pasado, Nissan firmó un acuerdo estratégico con la empresa británica de inteligencia artificial Wayve. El objetivo es integrar el sistema de IA de aprendizaje profundo de Wayve en una nueva generación de vehículos, el primero de los cuales se comercializará en Japón a partir de abril de 2027. El anuncio marca un punto de inflexión tanto para el gigante asiático, que busca renovar tecnológicamente su gama, como para la empresa emergente británica, que verá su tecnología aplicada por primera vez a una producción a gran escala.