Naturgy ha activado dos nuevas plantas fotovoltaicas en Australia con una potencia conjunta de 360 megavatios. Según ha informado la compañía, los proyectos llamados Glenellen y Bundaberg permiten al grupo elevar la potencia instalada en el país oceánico hasta los 1,3 gigavatios, consolidando su presencia en un mercado estratégico para el desarrollo renovable a escala internacional.
El proyecto Glenellen, ubicado en el estado de Nueva Gales del Sur, ofrece 260 megavatios de potencia y se convierte en la planta fotovoltaica más grande que Naturgy ha puesto en marcha hasta ahora en el país australiano.
Ocupa una superficie de 300 hectáreas y dispone de cerca de 373.000 módulos solares. La generación de energía renovable prevista es de 450 gigavatios hora anuales, una cifra que equivale al consumo de más de 80.000 hogares y que permitirá evitar la emisión a la atmósfera de aproximadamente 385.000 toneladas equivalentes de dióxido de carbono.
Uno de los rasgos distintivos de esta instalación es su carácter agrovoltaico. Glenellen integra la generación renovable con la actividad agrícola, reforzando, según la compañía, su compromiso con modelos energéticos sostenibles y compatibles con el entorno. Durante la operación de la instalación, se ha mantenido la actividad ganadera mediante el pastoreo de ovejas, una práctica que permite aprovechar el suelo para dos usos simultáneos sin perjudicar la producción eléctrica.
Bundaberg, el primer proyecto en Queensland
Por su parte, la planta solar de Bundaberg supone el primer proyecto de Naturgy en el estado de Queensland. Esta instalación tiene una potencia de 96 megavatios, cuenta con más de 162.000 módulos solares y generará anualmente alrededor de 200 gigavatios hora. Este volumen de producción equivale al consumo de unos 36.000 hogares y permitirá evitar la emisión de más de 170.000 toneladas equivalentes de dióxido de carbono. Con esta puesta en marcha, la compañía extiende su huella a un estado donde hasta ahora no tenía presencia, diversificando geográficamente sus activos en el país.
La compañía ha formalizado la venta de la energía generada por ambos proyectos a través de contratos de compraventa de energía a largo plazo. Esta fórmula, según ha explicado Naturgy, refuerza la visibilidad de los ingresos y la estabilidad del negocio al proporcionar un comprador garantizado durante un periodo extenso. Tanto Glenellen como Bundaberg contribuyen a reforzar la cartera de activos renovables de la empresa en Australia y consolidan su presencia en dos estados clave del mercado energético australiano.
Un mercado estratégico para las renovables
Naturgy considera Australia un mercado atractivo para el desarrollo renovable a escala internacional gracias a su estabilidad regulatoria, su alto potencial de crecimiento y su compromiso con la transición energética. La compañía acumula más de quince años de presencia en el país, donde llegó en el año 2007, y actualmente suma 1,3 gigavatios en operación, 0,5 gigavatios en construcción y una cartera de proyectos en desarrollo de 2 gigavatios. Estos proyectos se concentran en los estados de Victoria, Nueva Gales del Sur, Australia Occidental y Queensland.
Según ha destacado la empresa, su actividad en Australia ha contribuido al desarrollo de un mix energético más sostenible, impulsando proyectos que generan empleo, dinamizan las comunidades rurales y facilitan la transición hacia una economía baja en carbono.
La compañía desarrolla su actividad en el país a través de Global Power Generation, filial en la que Naturgy ostenta una participación mayoritaria del 75%, mientras que la Kuwait Investment Authority controla el 25% restante. Global Power Generation gestiona una capacidad instalada total de más de 5,27 gigavatios repartidos en ocho países.
